Protección Civil del estado Táchira localizó los cadáveres de dos menores de edad arrastrados por la corriente del río Escalante el pasado domingo en el sector Caño del Tigre, límite entre los estados Táchira y Mérida, informó Yesnardo Canal, director del cuerpo tachirense.
Los dos menores, identificados como Jesús David Rico Colina, de 11 años, y Miguel Ángel Rico Colina, de nueve años, residían en la aldea El Bojadal, sector La Vega, del estado Táchira, junto a sus padres y un hermano mayor, quienes cuidaban una finca vecina al municipio Zea del estado Mérida, reportó Punto de Corte.
Los menores intentaron cruzar el río Escalante a lomos de un caballo pero el aumento súbito del caudal los arrastró aguas abajo, informó Canal.
El cadáver del niño de nueve años fue ubicado a la altura de la finca La Polvorosa, sector Posones del municipio Samuel Darío Maldonado, mientras que el cuerpo de su hermano de 11 años fue ubicado a cuatro kilómetros de distancia, aguas abajo.
Zamahel Apolinar, concejal del municipio Simón Rodríguez, pidió la canalización del río Escalante para evitar un posible desbordamiento a la población de San Simón, capital del municipio.
El caudal del río Escalante ha llegado a alcanzar hasta cinco metros de profundidad, precisó.
Según una primera versión de Richard Rico Colina, hermano mayor de las víctimas, sus hermanitos intentaron atravesar el rio crecido, y el más pequeño no lo logró, acotó El Pitazo.
Los hermanos desaparecidos fueron identificados como Jesús David Rico Colina, de 11 años, y Miguel Ángel Rico Colina, de nueve años.
Los dos menores residían en la finca El Guamo ubicada en El Bojadal, estado Táchira, donde se encontraban al momento de su desaparición, destacó el Diario de los Andes.
Richard Rico Colina, hermano de los menores desaparecidos, aseguró que la crecida arrastró a los niños. Sus padres, Rafael Rico y Olyimar Colina, ayudan a las autoridades en la búsqueda de sus hijos con la esperanza de encontrarlos con vida, acotó El Carabobeño.
Según Radio Fe y Alegría los hermanitos intentaban cruzar el río Escalante, cuyo caudal creció tras las fuertes lluvias registradas la zona.

