Un electricista fue asesinado de un disparo en la cara en momentos en que se encontraba compartiendo con un grupo de amigos en la planta baja del bloque 3 de Pinto Salinas, en la parroquia El Recreo del municipio Libertador.
Los hechos ocurrieron en horas de la madrugada del pasado sábado, cuando Dagoberto Jesús Meola Barrios, de 39 años de edad, compartía con unos conocidos en el mencionado edificio del popular urbanismo capitalino y se suscitó una discusión que culminó cuando un sujeto le disparó en la cara.
El técnico murió en el acto, pues el disparo le ingresó por la mejilla izquierda y se le alojó en el cerebro. A los pocos minutos de ocurrido el hecho, algunos de los presentes se comunicaron con familiares de Meola Barrios, quien residía en el bloque 2 de la misma urbanización. Su esposa acudió al lugar y trasladó al hombre hasta un centro de salud cercano, pero ya había fallecido.
Dagoberto Meola Barrios era originario del departamento de Santo Tomás en Colombia, de donde emigró hace 20 años, era padre de dos hijos menores de edad.
Matan a mecánico para robarle la moto
En otro hecho de la violencia capitalina, un trabajador fue asesinado la mañana de este lunes cuando salía de su casa en Gramoven, parroquia Sucre del municipio Libertador para ir a su trabajo.

La víctima fue identificada como Carlos Rivas, de 36 años de edad, mecánico quien laboraba para un taller virtual que presta servicios a domicilio.
“Precisamente, salía de la casa a las 6:30 am porque tenía un cliente al que iba a atender cuando fue interceptado por los asaltantes, quienes le dispararon en la cara y le robaron la moto y todos sus implementos de trabajo”, indicaron familiares.
Su esposa, mientras realizaba los trámites para retirar el cadáver de la Morgue de Bello Monte para darle sepultura, exigió a las autoridades justicia por el crimen.
Con los ánimos caldeados
Según datos recopilados por el Monitor de Víctimas, con 285 muertes, las riñas y peleas fueron el quinto móvil más común de asesinato en Caracas entre mayo de 2017 y mayo de 2022.
254 hombres y 31 mujeres murieron en riñas o peleas. Una de las cosas que se observa es que un importante porcentaje de víctimas y victimarios se conocían. En 171 casos, los asesinos eran amigos, vecinos, pareja, compañeros de trabajo o familiares del fallecido, mientras que en 86 los involucrados no tenían ningún tipo de relación previa.
112 de las muertes fueron con armas de fuego, 97 con armas blancas, 54 bajo el uso de la fuerza física y estrangulamiento y 16 personas fueron asesinadas con objetos contundentes. La presencia de armas de fuego y blancas son detonantes de los asesinatos, 199 personas murieron con ese tipo de artefactos.

