96% de las víctimas de violencia sexual en el estado Mérida entre enero y junio de 2022 fueron menores de edad
25,5% de los delitos reportados en el estado Mérida el primer semestre de 2022 fueron de índole sexual con menores de edad como víctimas, según el Observatorio Venezolano de Violencia (OVV).
Una investigación del OVV revela que entre enero y junio de 2022 «los delitos que tienen su origen en la violencia sexual representaron una cuarta parte -más concretamente el 25,5%- de todos los delitos de distinta índole registrados en el estado Mérida».
Explica el OVV para los primeros seis meses de 2019 la importancia relativa porcentual de los delitos sexuales fue solamente del 3,9 %. En 2020 subió a 8,3% y en 2021 ascendió a 15,9% en 2021. «En esos mismos años 2019, 2020 y 2021 estos delitos terminaron totalizando 6,3%, 10,6% y 14,2%, respectivamente, lo que pareciera indicar que el actual 25,5% -en este primer semestre de 2022- apunta en dirección a superar la sumatoria porcentual anual de los años precedentes», acota el estudio.
«Los delitos relacionados con el tipo de violencia sexual ‘siguen copando las noticias'», acota el equipo del OVV en Mérida. «Es posible que pese a lo preocupante de las evidencias del incremento ‘estemos conociendo sólo la punta de un enorme iceberg’“, puntualizan.
El OVV Mérida advierte que los números presentados se refieren «solo a aquellos casos que logran ser conocidos por la sociedad a través de los medios de comunicación», por lo que es «muy probable que en la realidad acontezcan muchos más, solo que, por diferentes motivos, no son denunciados a las autoridades competentes o no salen reseñados en los medios”.
La violencia sexual como concepto incluye “la violación y el intento de violación, el abuso y la explotación. Este tipo de violencia se define como todo acto sexual, la tentativa de consumar un acto, los comentarios o insinuaciones no deseados, o las acciones para comercializar con la sexualidad de una persona mediante coacción, amenazas de daño o uso de la fuerza física por otra persona, independientemente de la relación de esta con la víctima, en cualquier ámbito, incluidos el hogar y el lugar de trabajo”, señala el estudio del OVV.
«Los delitos relacionados con el tipo de violencia sexual ‘siguen copando las noticias'»
Equipo del OVV en Mérida
Los investigadores del OVV Mérida indican que en el lapso enero-junio de 2022, se logró identificar “un total de 27 delitos relacionados con el tipo de violencia en cuestión”, que representan 25,5% del total de delitos de violencia interpersonal registrados hasta el último día de junio.
“De ese total de 27 delitos de tipo sexual, resultaron afectadas 30 víctimas donde en 79,3% de los casos se trató de personas del sexo femenino. La mayoría de los casos (19 en total) fueron violaciones sexuales”, explica OVV Mérida.
En 96% de estos casos las víctimas fueron niños, niñas y adolescentes, tendencia similar a la de años anteriores.
Medios reseñaron un total de 35 victimarios involucrados en los 27 hechos indicados. En 26 de los 27 delitos hubo detenidos.
Sólo en 16 casos (de 27) se logró conocer el vínculo de los agresores con las víctimas, pero aun así “se obtuvo que continúa la tendencia a que la mayoría son familiares o conocidos (81,3% sobre el total de esos 16 casos conocidos), principalmente padres/padrastros u otro pariente consanguíneo. Le siguen vecinos, parejas o exparejas u otros trasgresores conocidos”, especifica el documento del OVV Mérida.
El tipo de arma más usada para la consumación de estos delitos sigue siendo la fuerza física en 92% de los 25 sucesos.
Sobre las motivaciones de los delitos, 26 hechos giraron en torno al género (69,2%) y trastornos mentales (30,8%).
96% de las víctimas de estos delitos son menores, lo que llevó al OVV a alertar a los padres y representantes sobre «el exceso de confianza que suelen poner sobre los cuidadores de sus hijos o hijas». “Quizás, en muchos de estos casos, debido a la plena confianza depositada por las madres, padres o por ambos hacia los cuidadores, no existe ningún tipo de supervisión de parte de estos hacia el adulto que está atendiendo» a los menores, subrayan los investigadores que en todos los casos “estas situaciones pueden incrementar la vulnerabilidad y exposición” de niños y adolescentes.
En otros casos, los niños son dejados bajo el cuidado de adolescentes, escenario que también los puede hacer vulnerables frente a la aparición de un tercero (familiar o conocido) que quiera perpetrar algún tipo de delito en contra de los menores.
El equipo del OVV Mérida recomienda que «hay que tener cuidado con la posible existencia de individuos -familiares o conocidos- que muestren comportamientos que hagan pensar en la existencia de un trastorno mental por consumo de sustancias (alcohol y/o drogas), trastornos de conducta o de tipo sexual. Dentro de estos últimos se encuentra la pedofilia, que se trata de un trastorno del comportamiento sexual de un adulto, en el cual este experimenta atracción sexual por los niños y niñas. Si estas personas consuman un delito de naturaleza sexual contra un niño o niña, se les denomina pederasta. No obstante, no toda persona que padezca de pedofilia comete pederastia. En otras palabras, todos los pederastas son pedófilos pero no todos los pedófilos son pederastas».
El OVV Mérida alerta que «lo más peligroso de un pedófilo es que no posee unos rasgos que sirvan para advertir su presencia en el entorno infantil». Recomiendan tener en cuenta estos aspectos para presumir el acecho de un potencial adulto pedófilo:
-Se inclina por permanecer a solas con niños.
-Se interesa mucho por jugar con niños, incluso desconocidos, con estrategias para ganar confianza.
-Suele usar la persuasión y la incitación para involucrar a niños en acciones adultas.
-Ante la falta de presencia de los padres o ante las carencias afectivas de los infantes, el pedófilo busca llenar vacíos emocionales con regalos, caricias, halagos o acompañándolos en momentos de soledad.
-Suele expresar muestras exageradas de cariño o de afecto en forma injustificada e inoportuna hacia un niño.
El OVV Mérida alerta que los delitos de violencia sexual han mostrado cifras importantes y un aparente incremento en la entidad, así como en Aragua, Guárico, Lara, Monagas y Distrito Capital, entre otros.
«Dado que las víctimas son principalmente menores, es urgente que padres y representantes tengan sumo cuidado con quien dejan a sus hijos e hijas y esmeren la vigilancia sobre aquellos adultos y adultos mayores que se vinculan de diferentes maneras con los menores en el seno de las familias, en las comunidades y/o en las instituciones educativas, deportivas o, incluso, religiosas», concluye el informe del OVV Mérida.
Si quiere leer el texto íntegro del informe del OVV Mérida, haga click aquí.

