Los videos se venden en la dark web y alimentan un mercado de aberrados
Un perturbador video circuló a través de las redes sociales, en él un pequeño perro era aplastado por los cauchos de un rústico. En el video, un hombre mantenía al animal en la posición para que lo pisaran, le habían atado las patas y era aplastado una y otra vez hasta su muerte.
Los implicados en la producción del video fueron ubicados en Barquisimeto, estado Lara, dos de ellos identificados y detenidos, Joseph Valentín Pérez Burgos, de 24 años, chofer del vehículo, y Pedro José López Rodríguez, de 22, quien sostenía al perro en el suelo. El tercer sujeto, quien grabó el video, estaría en fuga, aunque su identidad es conocida por las autoridades.
Según reportan los medios locales que hicieron seguimiento al caso, el video habría sido grabado para su comercialización hace dos años.
Precisamente, dos años antes de estos hechos y en la misma ciudad, Dirley Rosalin Díaz Reyes había sido detenida por hechos similares, al grabarse en videos aplastando a un cachorro con unas botas, en una práctica denominada “animal crushing” que consiste en torturar a mascotas. Al momento de su detención le incautaron un celular con decenas de estos videos y de abuso sexual infantil. Según informó, las grabaciones eran vendidas.
Esto no es sino la punta del iceberg, porque tal como sucede en el mundo de las drogas, donde las incautaciones representan una ínfima proporción, en el caso de la pornografía, las detenciones son apenas una pequeña parte.
Video snuff made in Barquisimeto
De pronto, y en medio de una profunda crisis económica, una nueva actividad delictiva mostraba sus colmillos. Celulares, tablets y computadoras son los medios usados para comercializar material oscuro.
Ya no se trata solo de pornografía, que siempre ha sido la reina en el oscuro mundo del entretenimiento para adultos, sino que el mercado pedía algo mucho más siniestro que implicaba sadismo y tortura hasta ahora evidenciado en niños y animales. Y había gente dispuesta a hacerlos.
A pesar de los intentos de borrar el rastro, las autoridades pueden determinar si una persona navegó por un sitio específico, por lo que la recomendación básica es abstenerse de navegar por la deep o la dark web”
Raymond Orta
Abogado especialista en tecnología y perito en informática forense
Se trata de una especie de películas y videos “snuff”. Es decir, videos cortos de asesinatos, torturas, suicidios, necrofilia, infanticidio, entre otros crímenes reales, distribuidos a cambio de dinero.
Pero surgen las preguntas básicas: ¿Dónde se hacen estas producciones? ¿Quiénes las hacen? ¿Quiénes las compran? ¿Dónde se venden? ¿Cómo de pronto Barquisimeto se convierte en el Hollywood de este tipo de producción? ¿Dónde están y qué hacen las autoridades?
Una red oscura y llena de delincuentes
En un mundo interconectado, el mercado está en la web. Desde supuestos e “inocentes” mensajes de texto, WhatsApp, Telegram, Facebook, Instagram, TikTok, blogs, nubes en línea, foros, en cualquier parte puede haber material pornográfico.
Sin embargo, hay un espacio que es como el pueblo sin ley en Internet, un área de hackers, traficantes de drogas, pedófilos, estafadores y hasta sicarios, donde pueden ser localizados y donde las autoridades centran su atención: la dark web o red oscura.
Raymond Orta, abogado especializado en tecnología y perito en informática forense, define la dark web como la parte más oculta del World Wide Web (WWW). La internet conocida es indexada por los buscadores. La deep web (la red profunda), que no está indexada, pero es usada por casi todos, son bases de datos, servicios bancarios privados, servicios gubernamentales y mucho más. Para entrar no hacen falta equipos o programas especiales, se puede acceder a través de links directos.
Pero la dark web es otro hablar. Para acceder hacen falta navegadores especiales y otros protocolos, además los contenidos tienen una extensión diferente, muchas son .onion, “allí se hacen conexiones anónimas y cifradas entre computadoras privadas”. En la dark web se hacen intercambios comerciales, muchos de ellos delictivos. Hay un mercado negro de drogas, de data, hay redes de hackers, de pornografía infantil…
Su característica fundamental es que es anónima y no está indexada en los buscadores, para acceder a ella hace falta software que permita hacer anónimos a sus participantes y hacer negocios que en otra parte alertarían a las autoridades.
Hay páginas ilegales en la dark web como Silk Road, la Red Orquídea y Wellcome to video, dedicadas al tráfico de drogas y a la distribución de pornografía infantil. En el primer caso, el creador de la red está tras las rejas, mientras que en los otros dos más de 500 personas en doce países terminaron arrestadas”
Raymond Orta
Abogado especialista en tecnología y perito en informática forense
En fin, muchas cosas ilegales desembocan en esta red. Sin embargo, vale la pena destacar que no todo está fuera de la ley, a veces sus características pueden proteger a personas perseguidas. Muchos periodistas y activistas políticos usan la dark web para comunicarse de manera segura con sus fuentes, debido a que son más difíciles de rastrear y se protegen las fuentes.
Drogas, porno, asesinatos, estafas, hackers
Orta señaló como ejemplos de webs ilegales a Silk Road, la Red Orquídea y Wellcome to video, páginas cerradas por las autoridades. La primera dedicada al tráfico de drogas y las segunda y tercera dedicadas a la distribución de pornografía infantil. En el primer caso el creador de la red está tras las rejas, mientras que en los otros dos terminaron arrestadas más de 500 personas en doce países.
Además, se encuentran páginas que ofrecían sicarios y estafaban a quienes los contrataban, webs maliciosas que roban información, descarga de libros y música, venta de pasaportes, identidades, hackers que venden información robada, venta de material gore, videos de asesinatos, maltrato y abuso.
En fin, es un mercado negro al que se debe entrar con mucho cuidado. Especialistas recomiendan a quienes quieren navegar en esta red hacerlo en una computadora usada solo para eso, recién formateada, sin datos personales, de esa manera si cae en alguna trampa, perderá solo la curiosidad.
No olvidar que el rastro queda
El especialista recomendó a la ciudadanía evitar navegar por la dark web si no tienen preparación o si desconocen las medidas básicas de prevención. «En la deep web, hay sitios, páginas, bases de datos, que por solo intentar entrar se está cometiendo un delito en calidad de tentativa, como el delito informático de acceso indebido».
Recordó que, a pesar de los intentos de borrar el rastro, las autoridades pueden determinar si una persona navegó por un sitio específico, por lo que la recomendación básica es abstenerse, salvo tener asesoría especializada, de navegar por la deep o la dark web
La verdad es que hay un nicho para todas las aberraciones y habrá gente dispuesta a hacer lo que sea a cambio de dinero. Lo grave es que nos encontramos ante abusos contra seres que no pueden defenderse: niños, mascotas.
La necesidad no es excusa para abusar, maltratar, matar. El dinero es solo la tentación. Los motivos están dentro de cada individuo capaz de cometer esos hechos, individuos sobre los que debe caer todo el peso de la ley.


Un comentario en “Las oscuras redes detrás de los videos de abuso y maltrato”