Se dedicaban a la extorsión y a la venta de estupefacientes en Bogotá
La Décima Tercera Brigada del Ejército colombiano y efectivos de la Policía Nacional de Colombia desarticularon una red dedicada a extorsionar a comerciantes y trabajadores de bicitaxis en Bogotá, así como a la venta de estupefacientes.
Los ocho detenidos, siete hombres y una mujer, serían todos extranjeros identificados como presuntos integrantes del Tren de Aragua, indican investigaciones publicadas por el diario El Tiempo de Bogotá.
Las autoridades policiales y militares colombianas vinculan a los detenidos con múltiples extorsiones y agresiones a conductores de bicitaxis y a comerciantes, a quienes les cobraban «cuotas» por permitirles trabajar y supuestamente prestarles «seguridad» en diferentes sectores de Bogotá. Al menos tres de los detenidos también se dedicaban a la venta de estupefacientes y de armas de fuego.
Según El Tiempo, la megabanda venezolana del Tren de Aragua se habría instalado desde hace meses en Bogotá. En julio pasado las autoridades revelaron un video de dos sujetos que golpeaban, torturaban y asfixiaban a un migrante hasta matarlo. La Policía Metropolitana y la Fiscalía de Bogotá presentaron ese video como prueba de que el Tren de Aragua se habría colado en la capital colombiana.
Alias “Alfredito” y alias “el Capi”, dos presuntos miembros del Tren de Aragua, fueron detenidos en julio pasado acusados de controlar el negocio de la droga en Bogotá desde 2021.
El Tren de Aragua, según la información publicada por El Tiempo, estaría presente en las barriadas bogotanas de Kennedy, Bosa, Los Mártires, Santa Fe y Ciudad Bolívar, “donde a su paso han dejado macabros asesinatos que marcarían el inicio de su control territorial y la dominancia sobre las líneas del microtráfico que se disputan con poderosas organizaciones de tradición colombiana, como los Paisas, los Boyacos y los Costeños”, destacó el medio en su página web.
“El Tren de Aragua se ubica primero en la frontera. Allí empiezan a desarrollar actividades, especialmente de extorsión, pero se dan cuenta de la oportunidad para traficar que existe y se establecen alianzas al interior de Colombia, por ejemplo, con el Ejército de Liberación Nacional. Sin embargo, el ELN los combate y termina sacándolos de Santander, y ahí se esparcen por varias ciudades del país”, indicó un investigador a El Tiempo.

