Las dos muertes de Keilys Saraí 

A Keilys Saraí Pacheco González la mataron dos veces. La primera fue hace cuatro años cuando Juan Carlos Orellana Mujica, quien era su pareja, la apuñaló en el cuello cuando sus familiares intentaron rescatarla.

En esa oportunidad su hermano y su mamá lograron sacarla de la casa donde fue atacada, “tenía una profunda herida en el cuello, sangraba mucho y la llevamos al hospital Domingo Luciani, cuando llegamos nos detuvieron e intentaron meternos presos, y a Keilys, la llevaron directamente a la morgue, porque no tenía signos vitales, estaba muerta.

La primera vez a Keilys, la llevaron directamente a la morgue, porque no tenía signos vitales, estaba muerta».

Luego nos liberaron y, mi mamá, fue a identificarla a la morgue. Allí estaba bañada en sangre, entonces mi mamá vio que a Keilys una mano se le movía. Le dijo a la patóloga que estaba viva y, le respondieron que eran reflejos cadavéricos. 

Cuando le echaron un balde de agua fría para limpiarla, Keilys se despertó, estaba viva, la llevaron a una habitación donde se recuperó.

Sin embargo, parece que el destino y las fallas en el sistema de justicia venezolano se unieron para que cuatro años más tarde la mataran nuevamente. El mismo sujeto, el mismo mecanismo, y en esta oportunidad Keilys no se salvó. “Le cortó el cuello, la apuñaló en el abdomen y en pecho, luego dejó el cadáver desnudo en la habitación de un hotel ubicado entre las esquinas de Coliseo y Peinero en el centro de Caracas”, señaló Eduardo Silva, amigo de la víctima.

Juan Carlos Orellana Mujica

De alguna manera, Keilys siguió con Juan Carlos Orellana Mujica, un hombre que trabajaba en un autolavado en la misma comunidad petareña de Mesuca, sector La 37 donde vivía. Juntos tenían tres hijos de 12, ocho y cinco años. 

Maltratos y amenazas de muerte

Los constantes maltratos, realizados no solo por Juan Carlos, sino también por sus familiares, hicieron mella en la joven mujer quien terminó la relación hace poco más de siete meses.

A partir de ese momento, la mujer de 29 años comenzó a vivir un infierno de amenazas y maltratos, Juan Carlos, le juró que la mataría, intentaba meterse en la casa, la esperaba en la calle, le enviaba mensajes de texto, en todos le decía que la asesinaría.

Las órdenes y denuncias no valieron de nada

Finalmente, la joven se vio en la necesidad de pedir ayuda, acudió a la policía y a la fiscalía a denunciarlo, el sujeto fue detenido por Polimiranda por los maltratos y luego inexplicablemente el tribunal cuarto de control lo soltó.

El anzuelo, los útiles escolares

Con motivo de las vacaciones escolares, Keilys le llevó a dos de los niños a Juan Carlos. El pasado sábado él la llamó para decirle que le iba a comprar los útiles escolares y quería que lo acompañara, fueron al centro y de alguna manera terminaron en el hotel Caracol.

No hubo orden de alejamiento, ni medida de protección, no hubo nada que impidiera a Juan Carlos cumplir con la amenaza que había hecho meses atrás y de nuevo le cortó el cuello»

Allí, en una de las habitaciones, la atacó con un cuchillo, no hubo orden de alejamiento, ni medida de protección, no hubo nada que impidiera a Juan Carlos cumplir con la amenaza que había hecho meses atrás y de nuevo le cortó el cuello, la apuñaló repetidamente en el pecho y abdomen, luego se llevó su ropa, zapatos, documentos, teléfono y la dejó desnuda.

Keilys fue asesinada en una habitación del hotel Caracol

El cuerpo fue localizado por trabajadores de mantenimiento que acudieron a ordenar la habitación. La mujer fue identificada, debido a que dejó sus datos cuando se registró en la recepción del hotel.

Se trata del segundo femicidio cometido en Caracas el pasado fin de semana.

Hoy Juan Carlos Orellana Mujica está en fuga.

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