Encuentran cadáveres de 18 venezolanos en la selva del Darién

Autoridades sospechan que «coyotes» serían responsables de algunas de las muertes

El Servicio Nacional de Fronteras de Panamá (Senafront) localizó los cadáveres de 18 migrantes venezolanos en la selva del Darién.

El jefe del Senafront, Oriel Ortega, confirmó el descubrimiento, que luego aseguró se había registrado a lo largo de 2022.

Al menos cinco de los fallecidos presentaban signos de haberse ahogado, dijo. Sobre el resto de las víctimas desconoce la causa de muerte, acotó, indicó El Pitazo.

«Caminan y a veces los ríos los sorprenden en las crecidas y las cabezas de agua… Normalmente las nacionalidades de África, Asia y las mujeres son las que se las llevan la corriente porque no saben nadar. Lo que pasa también es que ellos van caminando y el que se quedó atrás se quedó atrás, no lo carga», detalló Ortega.

Ese despacho sospecha que «coyotes», personas contactadas para facilitar el cruce del tapón del Darién, podrían ser responsables de algunas de las muertes, pues una vez en la selva, despojan a los migrantes de sus pertenencias, los violan y los asesinan si presentan resistencia.

Elías Cornejo, coordinador de proyectos del Servicio a Migrantes de Fe y Alegría Panamá, aseguró que el cruce de la peligrosa selva del Darién es una de las rutas migratorias más peligrosas en América del sur, citó Radio Fe y Alegría Noticias.

Explicó que «entre enero y el 10 de agosto de 2022, las autoridades migratorias en Panamá reportaron que más de 108.000 personas habían ingresado a la región del Darién”. Al menos 70.000 de estos migrantes son de origen venezolano y cerca de 20.000 son menores de edad, según el Servicio Nacional de Migración (SNM) de Panamá.

Unos 4.821 son haitianos y 3.133 son cubanos que entraron a Panamá a través del Darién entre enero y julio pasados.

Según un sacerdote claretiano citado por Tal Cual un grupo de unos 18 migrantes fallecieron al caer por un precipicio tras romperse una soga por la que subían en el llamado Cerro de la Muerte, en el trayecto de La Llorona, en el Darién. «No todos eran venezolanos, pero sí la mayoría», dijo el sacerdote Eric Fernández.

La migración en América Latina y el Caribe aumenta cada semana. Según las estimaciones de Unicef, para finales de este año más de 3.5 millones de niños y adolescentes se verán afectados por los flujos migratorios.

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