Matan sin siquiera pestañear ni demostrar remordimiento. Estos asesinos seriales de la vida real demuestran que a veces la maldad no tiene límites
Por Mariángela Lando Biord
La literatura, el teatro, el cine, la radio, la televisión y ahora el streaming nos han provocado escalofríos y pesadillas, nos han dejado insomnes y nos han obligado a ver por encima del hombro al caminar por un callejón en penumbras con tan solo recordar a los monstruos de fantasía que han creado para ¿distraernos? ¿asustarnos? ¿darnos lecciones?
Pero hay algo mucho más aterrador que esos asesinos y criminales de ficción. Y son los asesinos de la vida real, esos que llegaron a las páginas de los periódicos desde tiempos de Jack el Destripador y que, al mismo tiempo, nos atraen y atemorizan.
El True Crime o Crimen Real es un género que se ha especializado en contarnos, sea de forma documental, con entrevistas o dramatizaciones, las raíces, traumas y modus operandi de los más despiadados, prolíficos, sanguinarios y sádicos asesinos del último siglo y medio. Su especialización ha llegado a tal punto que existen canales de cable Investigation Discovery y History especializados en el True Crime.
Sitios de streaming como Netflix, HBO o Prime dan un paso más allá y nos presentan de forma descarnada a esos criminales seriales que nos asaltan en nuestras pesadillas.
A continuación algunos de los asesinos más prolíficos de la historia que han saltado a la pantalla:
Jack el Destripador: El primer asesino en serie definido como tal actuó en el Londres de la época victoriana. Asesinó oficialmente a cinco prostitutas en la zona de White Chapel en la segunda mitad de 1888, aunque algunos expertos sostienen que pueden haber sido hasta 10 las víctimas. Las atrapaba, las dominaba, cortaba y extraía algunos de sus órganos. Nunca se descubrió su identidad, aunque entre los sospechosos de ser el Destripador figura uno de los nietos de la reina Victoria, Alberto duque de Clarence. También médicos, carniceros, zapateros mercaderes judíos. Escribió cartas a la Policía Metropolitana de Londres (Scotland Yard) retándolos a atraparlo, pero nunca lo hicieron. Ha inspirado varias series de TV y filmes.
Unabomber: Theodore «Ted» Kaczynski sembró el terror durante los años ‘80 y ‘90 enviando cartas bomba como protesta contra la sociedad moderna. Preparó al menos 10 cartas bombas que dejaron tres muertos y varios heridos. Un hombre con una inteligencia muy por encina de la media, se aisló de la sociedad y se mudó a una cabaña de madera sin energía eléctrica ni agua corriente. Creía que todos debíamos abandonar la modernidad y volver a lo natural. El FBI lo capturó analizando su “manifiesto” y su forma de escribir. La serie Manhut:Unabomber detalla cómo fue capturado.
Ted Bundy: Hombre brillante, guapo y carismático, era también un prolífico asesino. El Buró Federal de Investigación (FBI) lo hace responsable del asesinato de al menos 36 mujeres en siete estados entre 1974 y 1978, aunque Ted solo reconoció 30. El número real de víctimas es desconocido. Fue condenado a muerte y ejecutado en la silla eléctrica el 24 de enero de 1989. Era abogado y psicólogo. Ahora hay sobre él el film Extremadamente cruel, malvado y perverso y las series Conversaciones con asesinos: Las cintas de Ted Bundy (Netflix) y Ted Bundy: Enamorada de un asesino (Amazon Prime).
Ed Kemper: conocido como “el asesino de las colegialas” o “Co-ed killer), mató a 10 personas entre agosto de 1964 y abril de 1973, incluidos sus abuelos paternos, su madre y una amiga de esta. Medía más de dos metros de altura y pesaba más de 120 kilos. El mismo llamó a la policía para entregarse, y sus entrevistas al FBI ayudaron a la creación de perfiles de asesinos y criminales seriales, como lo recoge la serie Mindhunter, de Netflix. A su madre la golpeó hasta matarla, la decapitó y usó la cabeza para practicar tiro al blanco.
Richard Speck: Se hizo tristemente famoso por secuestrar, torturar, violar y apuñalar hasta la muerte a ocho estudiantes de enfermería del South Chicago Community Hospital en Chicago el día 14 de julio de 1966. La novena víctima se escondió y suministró su descripción a la policía. Condenado a muerte, la Suprema Corte de Justicia cambió la pena capita por prisión de por vida. Murió en la cárcel en 1991.Es otro de los personajes de Mindhunter.
Jeffrey Dahmer: El “Carnicero de Milwaukee” perpetró el asesinato y desmembramiento de 17 hombres y adolescentes entre 1978 y 1991. También incurrió en necrofilia, canibalismo y preservó partes del cuerpo de algunas de sus víctimas. A pesar de ser diagnosticado con trastorno límite de la personalidad, rastorno esquizotípico de la personalidad y trastorno psicótico, fue considerado cuerdo para enfrentar un juicio. Fue condenado por 15 de los 16 asesinatos que perpetró en Wisconsin y sentenciado a 16 cadenas perpetuas. Fue asesinado a golpes el 28 de noviembre de 1994 por un compañero de prisión en Portage, Wisconsin. Es el personaje principal de Dahmer, serie de Netflix.
Peter Sutcliffe: Asesino en serie británico, Operó entre 1975 y 1980 en el condado de Yorkshire, lo que le valió el apodo del “Destripador de Yorkshire”. Su modus operandi incluía mutilaciones abdominales y genitales, y extracción de órganos. Asesinó a trece mujeres y agredió gravemente a otras siete. La policía tardó en elaborar un perfil y en dar con su rastro porque al principio pensaban que sólo asesinaba prostitutas. Cuando ampliaron el espectro de víctimas encontraron más cadáveres y más pistas. Sobre el Netflix tiene la docuserie Destripador de Yorkshire.
Chris Watts: Llamado “el padre homicida”, asesinó a su esposa embarazada, Shanann, y a sus hijas Celeste y Bella, de tres y cuatro años de edad, en agosto de 2018. La docuserie de Netflix El caso Watts: El padre homicida tiene la particularidad de que se basa en buena parte en el material publicado en redes sociales por la propia Shannan, quien posteaba todo lo que hacía, cómo se sentía, lo que comía, compraba, pensaba… Todo. Chris tenía una nueva relación, y una noche ahorcó a su esposa, asesinó a sus hijitas y las sepultó. Fue condenado a cinco cadenas perpetuas.

