El New York Times sigue el trayecto de los venezolanos por la selva del Darién

El secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Alejandro Mayorkas, dijo que Washington busca “caminos legales” para que las personas migren a EEUU “sin tener que poner sus vidas en manos de contrabandistas» como los del Darién

Miles de venezolanos lo arriesgan todo, incluidas su integridad física y la de su familia, para llegar a Estados Unidos atravesando la mortal selva del Darién, detalló en su versión en español el diario The New York Times.

Muchos se ven obligados a dejar abandonadas sus pocas pertenencias en el camino cuando la travesía se hace demasiado pesada, explica el NYT en su reportaje.

Los más osados o desesperados, como Olga Ramos, caminan días a través de la selva centroamericana cruzando ríos, escalando cerros y caminando entre el fango incluso con bebés a cuestas.

En un reportaje firmado por Julie Turkewitz, Ramos cuenta que vió a un niño discapacitado con un ataque de pánico y el cadáver de un hombre con las manos atadas a su cuello.

Pese a las vicisitudes, Ramos confiaba en llegar a Estados Unidos a reunirse con su familia y amigos. “Si mil veces me toca venirme, mil veces lo voy a hacer”, aseguró la enfermera de 45 años de edad.

Ramos dejó en Caracas a sus padres y el hogar en el que vivió durante 20 años. Viaja con 10 parientes, entre ellos varios nietos y dos hijas. “Antes tenía que tener visa” para ingresar a Estados Unidos, pero «ahora, gracias a Dios, nos dan un refugio”, señaló la enfermera.

Aunque entre 2015 y 2018 la detención de migrantes venezolanos en la frontera sur de Estados Unidos jamás superó las 100 personas al año, este año han llegado a la zona fronteriza entre EEUU y México más de 150.000 venezolanos, destaca el reportaje del NYT.

Muchos entrevistados por el NYT aseguran que corren el riesgo de viajar caminando a EEUU, incluida la peligrosa travesía del Darién, porque «Estados Unidos no tiene forma de devolver a muchos de ellos».

El Darién es una extensión de terreno selvático de 106 kilómetros de extensión que conecta Centro y Suramérica.

Desde 2015, más de 6,8 millones de venezolanos han abandonado el país, según Naciones Unidas, con destino sobre todo a otros países suramericanos. Miles no han conseguido establecerse financieramente en países como Colombia y Ecuador, así que muchos venezolanos han vuelto a ponerse en marcha, ahora hacia Estados Unidos, agrega el NYT.

Los venezolanos no pueden ser deportados con facilidad porque Estados Unidos rompió relaciones diplomáticas con Venezuela y cerró su embajada en 2019. En la mayoría de los casos, los agentes estadounidenses permiten que los venezolanos que se entregan a las autoridades entren al país, donde pueden iniciar el proceso de solicitud de asilo.

Gobernadores republicanos envían a cientos de migrantes venezolanos en autobús o en avión a Washinghton, Nueva York o Massachusetts, bastiones demócratas, como protesta porque les dejan a ellos la responsabilidad de atender a los migrantes.

El secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Alejandro Mayorkas, dijo que el gobierno del demócrata Joe Biden seguía comprometido con la creación de “caminos legales” para que las personas migren a EEUU “sin tener que poner sus vidas en manos de contrabandistas y proceder por terrenos traidores como el Darién”.

Pero no presentó ningún plan en particular para los venezolanos, quienes, de solicitar visas desde el exterior, seguramente tendrían que esperar durante años.

Lea el reportaje completo en The New York Times

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