El informe de Contexto Violento, elaborado por la organización FundaRedes, destaca el incremento del 183% de las actividades delictivas, y supuestos enfrentamientos armados en los estados Táchira, Apure, Zulia, Bolívar, Amazonas y Falcón, donde la conflictividad desbordada se ha enraizado.
A través de una nota el equipo de Prensa FundaRedes señala: “Con un total de 51 homicidios, 37 desapariciones y secuestros y 17 presuntos enfrentamientos armados, en todo el corredor fronterizo, la zona se mantiene bajo la mirada pasiva del Estado venezolano, quien hasta la fecha no garantiza el respeto a la vida, integridad y sobre todo a espacios donde la paz sea garante de calidad de vida para los pobladores”.
La delincuencia no disminuye en el corredor fronterizo
En el estado Zulia, durante el mes de septiembre se registraron 28 homicidios y ocho desapariciones; lo que representa un aumento de 60% de la criminalidad en este estado comparado con el mismo mes del año pasado.
En esta entidad se registraron 12 casos de enfrentamientos armados donde murieron 14 personas. La mayoría de estos hechos ocurrieron en los municipios Maracaibo, San Francisco, Lagunillas, La Cañada de Urdaneta y Jesús Enrique Lossada.
En Táchira predominan las desapariciones con 23 casos, posicionando a esta entidad como la segunda más violenta, sin dejar a un lado que, se registraron tres homicidios.
Por otro lado, las mafias del oro continúan operando en el estado Bolívar, donde bandas, grupos guerrilleros y los llamados “sindicatos” controlan la explotación minera, actividad que además por años ha provocado contaminación ambiental, enfermedades epidemiológicas, trabajo forzoso y esclavitud moderna, agrega el informe.
De acuerdo al análisis, documentación y registros de la ONG FundaRedes, se sumaron 15 homicidios, de los cuales ocho fueron cometidos en el municipio Caroní, población con yacimientos de oro, cuatro desapariciones y cinco presuntos enfrentamientos armados, donde murieron siete personas.
La ocupación de territorios de grupos originarios se agrava en el estado Amazonas, quienes quedan en manos de los Grupos Armados Irregulares (GAI)y en complicidad con la FANB, destruyendo los ecosistemas por la explotación irracional de la minería, que se ha convertido en un negocio rentable para estos grupos. Por ende, los indígenas, nativos de esta zona, son forzados a trabajar en situaciones de esclavitud o explotación, tanto laboral como sexual, lo que trajo como consecuencia la cifra de cuatro homicidios y dos casos de desaparición.
En quinta posición se ubica Falcón, estado invadido por bandas dedicadas al narcotráfico, y donde FundaRedes de acuerdo a los datos obtenidos en sus investigaciones, documentó un caso de homicidio.
Asimismo, las irregularidades y abusos por parte de los cuerpos de seguridad no han dado descanso a los pobladores de Apure, quienes han sufrido allanamientos de manera arbitraria, bajo las actuaciones de los grupos irregulares en la entidad llanera.
Más allá de las fronteras
Estados como Mérida, Delta Amacuro, Anzoátegui, Sucre, Nueva Esparta, Guárico, Barinas y Monagas, que están más allá de los límites fronterizos, también han vivido el incremento de hechos delictivos, contabilizando gracias a los registros hechos por FundaRedes en este informe, 22 homicidios, 10 desapariciones y 20 presuntos enfrentamientos armados donde murieron 26 personas.
De igual forma, Guárico llama la atención por el alto índice de hechos violentos, detallando en septiembre 11 presuntos enfrentamientos donde perdieron la vida 16 personas, hechos que ocurrieron dentro de la cuestionada “Operación Trueno III” que adelantan los cuerpos de seguridad en este estado.
A su vez, Anzoátegui concentró el mayor número de hechos relacionados con el narcotráfico, convertidos en hechos cotidianos que mantienen en zozobra a la población ante la indolencia del Estado.
También la peligrosidad que envuelve a los migrantes no se queda atrás, para quienes usan las aguas que unen a Venezuela con Trinidad, Tobago, Aruba, Bonaire y Curazao, como vía de escape ante la emergencia humanitaria, incrementando las desapariciones relacionadas con casos de trata y tráfico de personas en Sucre, Delta Amacuro y Nueva Esparta.
Barinas y Monagas, son territorios elegidos para realizar diversas operaciones criminales e incluso, han sido un espacio libre para conversaciones con la guerrilla, lo que profundiza la destrucción de la convivencia armónica que debería existir en el corredor fronterizo.
Finalmente, el llamado de FundaRedes es a los organismos competentes, a fin de detener esta grave situación en la que se ven arropadas miles de personas dentro del territorio nacional, y a la cual el Estado hace caso omiso, dejando a la deriva la seguridad y el respeto a los DDHH de los venezolanos.

