Ladrones asfixiaron a la mujer para obligar a su pareja a entregarles los objetos de valor
Por Mariángela Lando
Una mujer de 61 años de edad murió por asfixia mecánica durante un robo en un hotel de la Colonia Tovar la madrugada del lunes 7 de noviembre.
Al menos cinco desconocidos ingresaron cerca de la 1:00 am del lunes 7 de noviembre al hotel Klein Dorf, ubicado en la calle principal del sector Tejerías del municipio Tovar del estado Aragua.
Los desconocidos, fuertemente armados, sometieron a todas las personas que se encontraban en el hotel con la intención de robar. Durante el robo, uno de los delincuentes asfixió a una mujer hasta matarla.
La víctima fue identificada como Belkis Yadira Rivas, de 61 años de edad. Su compañero Pedro Pablo Fernández Azócar, de 64 años, resultó seriamente herido durante el robo.
Los cinco desconocidos aprovecharon la oscuridad para entrar al hotel Klein Dorf. Los vecinos no oyeron ni reportaron nada fuera de lo común.
En la habitación 22 del hotel sometieron a Rivas y a Fernández Azócar. “Al señor, mientras lo golpeaban le convidaban a entregar todas sus pertenencias; a la dama, uno de los delincuentes la sujetaba del cuello, con una especie de candado”, precisaron fuentes policiales citadas por El Siglo.
Cuando solo localizaron celulares y ropa en la habitación 22, los ladrones «golpearon más» a Fernández Azócar. “Para presionar más al ciudadano, los delincuentes agredieron a la señora, por lo que el sujeto, que ya sujetaba con sus manos el cuello de su víctima, apretó con mucha más fuerza, ocasionando la asfixia”, detalló una fuente policial a El Siglo.
Los delincuentes escaparon del hotel sin levantar ninguna sospecha. Fernández Azócar logró pedir ayuda. «Ambos adultos mayores fueron auxiliados de inmediato, siendo trasladados al ambulatorio más cercano, pero lamentablemente la dama dejó de existir; los médicos de guardia declararon en el informe de muerte que la señora presentaba un surco equimótico en la región del cuello», publicó El Siglo.
Según familiares de la víctima, el cuñado de la señora Rivas y propietario del hotel fue quien los socorrió. Ni la víctima ni su pareja se hospedaban en la habitación 22, pero fueron retenidos en ella a la fuerza por los antisociales.
Para el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) el móvil que cobra más fuerza es el robo, pero no descartan otras hipótesis. Los delincuentes solo se llevaron los teléfonos móviles.
El cadáver de Rivas fue remitido a la morgue de Caña de Azúcar para la autopsia de ley, mientras Fernández Azócar fue remitido a un centro de salud.

