Atrás quedaron los tiempos en los que las personas que buscaban drogas tenían que adentrarse en peligrosos barrios y en oportunidades ser víctimas de delincuentes para saciar su vicio, pero con las redes sociales y particularmente las redes de mensajería, el tráfico de drogas llegó a la palma de la mano de los adictos.
En Argentina, una operación contra microexpendedores de drogas puso al descubierto la popularidad de la aplicación de mensajería Telegram en el comercio al detal de drogas, revela un trabajo publicado por Clarín y por Insightcrime.
El pasado 2 de noviembre, la policía argentina detuvo a tres personas de una banda dedicada al tráfico de drogas en Buenos Aires. La banda usaba Telegram y Facebook para vender “drogas de diseño”.
Días antes, en otra región habían sido detenidos otros tres individuos por vender estupefacientes a través de Telegram y meses antes otro expendedor que operaba por Telegram había sido capturado.
En México, en el lejano 2018, tras la detención de un sujeto identificado como David García Ramírez, alias de El Pistache, se incautaron varios celulares en los que descubrieron lo que se llamó el “Menú de drogas” que ofrecía a través de una organización que él había fundado y que se dedicaba a vender drogas en zonas de clases media y alta.
El menú ponía a la disposición de su clientela cocaína en diversos grados de pureza, y de precio, éxtasis, por píldora o gramos, metanfetaminas, popper y crack, entre otras drogas, además ofrecían marihuana y toda su parafernalia.
Alias Pistache además era el líder de la Unión Tepito, cártel que hace vida en la capital azteca y que al igual que otras organizaciones se valen de las redes sociales para comercializar sus productos.
El problema no se limita a Argentina o México, se repite en Brasil, Chile, Perú, Ecuador, Colombia, Estados Unidos, en fin en cualquier parte donde las redes sociales y de mensajería estén operativas, habrá alguien que las utilizará para comerciar drogas.
Privacidad y seguridad
La pregunta que puede hacerse cualquiera es ¿por qué las redes y no páginas de internet?, y la respuesta evidente es que las redes de mensajería garantizan comunicación inmediata, cierta seguridad al traficante y a su cliente a la vez que les brindan anonimato.
Antes quien quería comprar drogas salía a la calle con dinero en efectivo a buscar a algún dealer en cualquier plaza, esquina o barrio, con los riesgos que ello implica.
Pero hoy en día se ve que cada vez con más frecuencia que los vendedores no están en las calles con enormes cantidades de droga escondida en basureros, o en lugares secretos.
Ahora los llamados microtraficantes se quedan en sitios seguros y se trasladan con la cantidad de droga que van a vender después de la negociación con su cliente».
De esta manera, el traficante se evitará el riesgo de ser detenido con cantidades de droga que podrían implicar años en las cárceles, el mercado se convirtió en un asunto de contactos.
Además, está el tema de la privacidad de las comunicaciones, las redes de mensajería tienen mensajes que pueden autodestruirse sin dejar evidencias de la comunicación, por lo que brindan cierta seguridad a sus usuarios y le dificultan a las autoridades el rastreo de los delincuentes.
Sin embargo, esa privacidad está cada vez más en entredicho, en Estados Unidos, jueces han pedido a Whatsapp que instale una tecnología que permita el seguimiento de llamadas y mensajes en investigaciones de narcotráfico, comunicó Forbes.
Estas interceptaciones recogen información de metadatos no cifrados, como fecha, hora y duración de las comunicaciones.
Asimismo, los gobiernos estudian la legislación para actualizarla y desencriptar las comunicaciones para la policía y organismos de inteligencia. En 2018, Australia aprobó un proyecto de ley que obliga a las tecnológicas a decodificar los mensajes sospechosos de tener nexos con terrorismo o crimen organizado, según Bloomberg.
En Latinoamérica, las autoridades han hallado otra forma de desmontar a grupos dedicados al microtráfico por medio de los servicios de mensajería infiltrando las conversaciones.

