Una gandola cargada de combustible se volcó el 29 de diciembre de 2011 y mató a 14 personas
Corrían los últimos días de 2011 y todo el mundo se preparaba para las celebraciones de fin de año. El corre-corre de quienes dejan todo para última hora, mercados y centros comerciales repletos, colas en las carreteras… Imperaba un entorno festivo aun cuando muchos tenían que trabajar. La agitación típica de fin del año marcaba la pauta al ritmo de gaitas y buenas vibras que sazonan los últimos días de diciembre.
Ese día Tulio Echenique, conductor de gasolina para la estatal Pdvsa, tenía una entrega en los altos mirandinos, por lo que salió con el camión repleto de combustible con dirección a Los Teques, eran poco más de las 2:00 pm cuando tomó la carretera Panamericana.
Unos 20 minutos más tarde, Echenique estaba en el kilómetro 3 de la arteria vial. Al parecer un vehículo se habría acercado mucho a la cisterna y él se vio obligado a maniobrar hacia la derecha, en ese momento las ruedas “mordieron” la cuneta y, debido al peso de la carga, el vehículo se inclinó hacia la montaña y volcó.
El tanque cargado de gasolina impactó con una roca y se reventó, dejando salir el mortal fluido. Echenique logró salir del vehículo e intentó detener a los conductores que se dirigían hacia una bomba de tiempo pocos metros más adelante.
Era un día caluroso y de pronto el río de gasolina se encendió entre los carros que pasaban, se desató una reacción en cadena y en cuestión de milésimas de segundos se desató el infierno.
Entre quienes viajaban con dirección a Los Teques estaba Yhonny Elías Olivares, conocido como “Cantimplora”, padre de dos niñas, y quien conducía un colectivo que cubría la ruta entre Caracas y la capital mirandina.
El hombre quedó atrapado entre las llamas, logró saltar por una ventana pero se regresó a ayudar a los pasajeros atrapados en la buseta. Alcanzó a sacar a dos personas cuando la explosión lo atrapó.
Para extinguir el incendio actuaron más de cien bomberos, quienes luego contabilizaron los cuerpos de las víctimas. En el bus de Cantimplora murieron 12 personas, otras dos más fallecieron en los vehículos cercanos.
En la tragedia, además de Olivares, murieron Angélica Huerta, Yosimar de Rodríguez, Arlen Arguinzones, Moraima Ulloa, Miriam Rangel, Yormary Rodríguez, Pablo Rodríguez, Alexander Arguinzones, Joel Adrián, Yasmín Abello, tres niños. Miriam Rangel falleció en la unidad de quemados de Maracaibo, hasta donde fue trasladada por Pdvsa.
Faltaron respuestas. ¿Por qué el tanque de la cisterna se rompió tan fácilmente? ¿Existen controles de velocidad en los vehículos que transportan combustible? ¿Pdvsa no debe ser sancionada por su responsabilidad e incumplimiento para con las víctimas que dejó este caso?
El conductor de la cisterna fue detenido y enjuiciado, ya que presuntamente iba a exceso de velocidad. Pdvsa, que se había comprometido a resarcir a las víctimas, se olvidó de su promesa. Hoy muchos llevan las cicatrices de esa tragedia sin respuesta ni justicia.

