Casi un año pasó desde la última vez que los familiares de Maryuri Rebeca Martínez Cardoza, una docente de 32 años de edad, residenciada en la población de Vigirima, en el estado Carabobo tuvieron contacto con ella. Solo un críptico mensaje enviado a su pareja daba supuestos indicios de su paradero, en él decía que se había ido a Los Teques, que lo abandonaba, luego de eso más nunca nadie supo de ella.

La mujer había desaparecido el 17 de febrero de 2022, sus familiares denunciaron el caso, tres días después, el 21 de febrero. También recorrieron las calles, colocando volantes con la foto de la maestra perdida, pero nadie sabía nada, nadie había escuchado nada, nadie había olido nada.
Mientras las investigaciones policiales avanzaban, se estrechaba el cerco alrededor del principal sospechoso de la desaparición, Jairo Mendoza, esposo de Maryuri Martínez, padre de los dos hijos de la maestra y quien se encargó de ellos, además había colaborado con la búsqueda de la desaparecida.
Pero a finales de diciembre del año pasado, el teléfono de Maryuri, desde el que envió el último mensaje, fue encendido y envió un mensaje, entonces funcionarios policiales pudieron ubicarlo en una casa, donde encontraron a quien tenía el celular, era Jairo Mendoza.
Al tener una ubicación, los funcionarios comenzaron los interrogatorios y finalmente rindieron frutos cuando Jairo Mendoza confesó que había asesinado a la maestra, la había estrangulado y había enterrado su cuerpo en el patio de una casa abandonada, al pie de un árbol.

El cadáver de la mujer fue encontrado en esa vivienda que Jairo cuidaba y mantenía. El cuerpo estaba enterrado en una tumba ubicada a metro y medio de profundidad, el presunto asesino fue detenido y puesto a las órdenes de la Fiscalía para que se inicie el proceso judicial correspondiente.

