El responsable de la muerte del pequeño habría muerto horas después en un enfrentamiento con las autoridades
Un robo a una vivienda culminó en tragedia cuando el sujeto que ingresó por la fuerza a la casa ahorcó a un niño de 11 años, el único testigo del delito.
Los hechos se registraron alrededor de la 1:00 pm del lunes 23 de enero en el barrio 5 de Diciembre de Acarigua, municipio Páez del estado Portuguesa, detalló Última Hora.
El niño de 11 años de edad, identificado como A.J.B.B., se encontraba solo en la vivienda familiar porque su mamá había salido a realizar diligencias. Al regresar a la casa la madre comenzó a buscar a su hijo. Lo encontró sin vida dentro del baño.
Según fuentes policiales, el niño tenía atada una cuerda alrededor del cuello y ambos brazos amarrados con cuerdas hacia atrás, escribió el periodista Miguel Enrique Villavicencio.
La autopsia reveló que el menor fue golpeado y ahorcado: presentaba un surco equimótico en la región del cuello, una herida abierta en su labio superior y laceraciones en diferentes partes del cuerpo.
Las investigaciones preliminares del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) indican que un delincuente ingresó a robar aprovechando que el niño se encontraba solo en la casa, y que, al ser reconocido por la víctima, lo sometió por la fuerza, lo golpeó y lo ahorcó para no dejar testigos que lo incriminaran.
Un delincuente de la zona identificado como Jhunior Giovanny Piña González, alias «el Chipi», sería el responsable del infanticidio.
Según el Cicpc, alias «el Chipi» resultó herido de muerte la noche del lunes 23 de enero tras ser identificado y ubicado en el barrio Fe y Alegría de Acarigua. «En el lugar se registró un intercambio de disparos entre las autoridades y el delincuente», dijo una fuente a El Pitazo.
«El Chipi» tenía registros policiales por robo de vehículo y robo genérico.

