Un tribunal de Kenia declaró a un ex diplomático venezolano culpable del asesinato de Olga Fonseca, designada embajadora interina en el año 2012, en sustitución del embajador Gerardo Carrillo Silva, quien se había separado del cargo tras denuncias de acoso sexual.
Fonseca, una reconocida internacionalista, ex embajadora concurrente de Venezuela en Uganda, Tanzania y Ruanda, fue asesinada en la residencia del embajador venezolano el 27 de julio de 2012 luego de una serie de tensiones con el personal de la delegación diplomática, entre quienes se encontraba su asesino Dwight Sagaray, quien fue condenado por el crimen.
Reuters reportó que Sagaray, quien era el primer secretario de la embajada al momento del crimen, fue declarado culpable del asesinato de Fonseca por la jueza Roselyn Korir en su fallo.

«El tribunal también condenó a tres ciudadanos de Kenia acusados junto con Sagaray, bajo señalamientos de que estaban involucrados en un plan para llevar a cabo el asesinato, los detenidos fueron identificados como Ahmed Mutivane Omido, Alex Sifuma Wanyonyi y Moses Kiprotich Walya».
Otro implicado huyó después del asesinato y sigue prófugo, por lo que la orden de arresto en su contra se mantiene vigente.
Sagaray fue juzgado por el asesinato debido a que no gozaba de inmunidad diplomática luego de que Venezuela le retirara el cargo y la inmunidad tras el asesinato de la embajadora.
Sagaray, quien había estado al frente de la misión antes de la llegada de Fonseca, al parecer “estaba molesto por su presencia, ya que quería seguir al frente de la embajada”, concluyó el tribunal.
«Tenía la intención de ser el principal beneficiario del crimen, dijo Korir, y agregó que había evidencia de que había tratado de interferir con la capacidad de Fonseca para asumir el cargo de jefa de la embajada, antes de que la mataran» reportó la agencia de noticias.
Sagaray y su coacusado serán sentenciados en una fecha posterior, dijo el juez.
El crimen, misses y narcotráfico
Fonseca fue encontrada con manos y pies atados y estrangulada, en su habitación, menos de dos semanas después de que asumiera la representación diplomática en Nairobi, tras la partida abrupta del embajador Carrillo Silva, debido a que el personal doméstico lo acusó de acoso sexual.
Las relaciones entre Fonseca y el personal se habían roto, ya que la embajadora había iniciado acciones para despedir al personal, quienes se negaban a retirar las denuncias contra el embajador anterior, averiguaciones que continuaron en ausencia de Carrillo.
Al parecer las denuncias sobre acoso sexual solo buscaban separarlo del cargo y dejar a Sagaray al frente de la delegación, cosa que habría logrado, por unos días hasta que llegó Fonseca a ocupar el cargo
Paralelamente, testigos en el caso del asesinato de la embajadora, Olga Fonseca, declaró ante el tribunal «que la delegación utilizaba la valija diplomática para contrabandear drogas».
«Sé que la embajada usaba la valija diplomática para el tráfico de drogas», dijo el ex chofer de la embajada, Kevin Lameck, ante el tribunal cuando era interrogado por la defensa de Sagaray.
Un dato curioso es que uno de los cargos más importantes en la delegación diplomática venezolana en el país africano para el momento del asesinato lo ocupaba, una joven cuyo currículo incluía haber sido reina de los Carnavales de Barquisimeto, Miss Lara y Reina del Banano. La joven de pronto pasó a ocupar posiciones relevantes en la Cancillería y de allí su salto internacional.

