Hace un año mataron a alias “El Koki” en Las Tejerías

Hace un año, una noticia comenzó a hacerse eco entre los canales policiales y periodista de suceso, la noticia, venía desde los límites entre Aragua y Miranda, donde una serie de tiroteos habían creado un clima de tensión. La banda de alias “Carlos Conejo” venía haciendo ataques contra otras organizaciones criminales rivales y también contra la población civil.

Entre la marea de informaciones una sobresalía: una fotografía de uno de los hombres más buscados del país, Carlos Luis Revette, alias El Koki, estaba en la zona donde se producían los enfrentamientos. Supuestamente, estaba con alias Carlos Conejo.

A pocas horas de eso se anunciaba la muerte de Koki, en el sector La Arenera. Inicialmente, se dijo que había muerto en un enfrentamiento con comisiones policiales que le seguían los pasos, cuando se replegaba junto a los integrantes de la banda de Carlos Conejo.

Pronto otra versión surgió, menos difundida, señala que cuando encontraron a Koki tenía al menos un día de muerto, no cayó en un enfrentamiento con la policía, habría sido asesinado por otros delincuentes.

Así se cerraba uno de los capítulos más sangrientos en la historia dela violencia venezolana. 

Quién era el Koki

De Carlos Luis Revette poco se conoce. Se sabe que nació en Caracas el primero de febrero de 1978, o sea que apenas tenía una semana de haber cumplido 44 años cuando murió. 

Era hijo de Luis Jairo Revete Chacoa, colombiano quien en los años 70 huyó de la guerra que se vivía en el vecino país, donde presuntamente tendría vínculos con grupos paramilitares, tras llegar a Caracas se radicó en la Cota 905, donde se dedicó al comercio.

De la vida del joven Carlos Luis poco se sabe, no hay registros policiales de él hasta el año 2013, lo que no quiere decir que no tuviera una vida delictiva, simplemente no lo habían capturado.

Cuando contaba con 35 años comenzó a aparecer en las noticias, era lo que se llama un “malandro viejo” cuando comenzó a ser buscado por un asesinato, el de Greiber Danilo Alonso Lucas, en ese entonces presuntamente formaba parte de la banda “Los Chiches”, que era dirigida por alias “El Chavo”, Jesús Alberto Ramos Calderón.

Según se cuenta “El Chavo”, es el artífice de la megabanda de la Cota 905. Él vio que las bandas no tenían vida matándose entre ellos, así que ideó la unificación, convenció a otros a unir fuerzas, pero al poco tiempo el Cicpc mató El Chavo y el proyecto parecía quedarse en el aire.

Tras la caída de “El Chavo”, “Koki” tomó el mando de la banda y el plan de unificación siguió adelante. Revette pactó con Carlos Calderón Martínez, alias «El Vampi» y con Garbis Ochoa Ruiz, alias «El Garbis”, para darle nacimiento a una banda que extendería su poder más allá de la Cota 905. Así nacía la organización criminal más grande de Caracas.

En el mundo policial se sabe que Koki no era el jefe de la banda, era el más mediático del triunvirato Koki-Vampi-Garbis. Koki era dueño del don del convencimiento y la política. El verdadero líder de la banda era Vampi, mientras que el planificador operativo de los golpes era alias Garbis.

La banda gobernó en la Cota. Con mano de hierro eliminó a sus rivales y a quienes no seguían sus reglas, además forjaron nuevas alianzas, como la que lograron con Leonardo José Polanco Angulo, alias “Loco Leo” en El Valle. La banda fue consolidándose como una fuerza delictiva a tomar en cuenta en Caracas donde controlaba tráfico de drogas, secuestros, extorsión, tráfico de armas y sicariato

Paralelamente, en la Cota 905 la banda llevaba una vida de Robin Hood, organizaba conciertos, llevaba minitecas, celebraba fiestas, donaba comida, se había convertido en el centro de la vida económica de la Cota.

En 2016, en medio de una crisis política, Koki fue uno de los artífices de la creación, no oficial, de la zona de paz de la Cota 905, que le permitió a la banda contar con seguridad mientras extendía sus relaciones a las parroquias vecinas, todo a cambio de cierto control político en la parroquia El Paraíso. Pero en medio de las protestas de 2017 se les pasó la mano y terminaron asesinando al juez 48º de Control del Área Metropolitana de Caracas, Nelson Moncada Gómez (37).

Pero, pactar con delincuentes es un arma de doble filo, no conocen lealtad y el deseo de morder más territorio terminó atragantando a la banda y marcó su final.

En enero del 2021 intentaron tomar La Vega, acción que fue repelida por las autoridades, lo que generó una ola de enfrentamientos que se extendieron por seis meses y causaron al menos 70 muertos. En julio el gobierno se cansó del juego y llevó a cabo la Operación Gran Cacique Guaicaipuro, desalojó la banda de la Cota 905 y sus líderes huyeron.

Luego Koki hizo como acostumbraba, desapareció. Autoridades aseguraron que había cruzado la frontera y durante seis meses no se supo nada del delincuente más buscado.

No se sabía, al menos oficialmente, pero a finales de enero de 2022 una serie de movimientos en una de las bandas aliadas a Koki en el estado Aragua, la de alias «Carlos Conejo» en Las Tejerías, despertó a las autoridades. Una ola de asesinatos y tiroteos llevaron a realizar una operación conjunta que culminó con varios delincuentes muertos. Al revisar los teléfonos incautados se encontraron fotografías recientes de El Koki, y se reinició la cacería que terminó con la no aclarada muerte del delincuente más buscado del país.

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