En enero pasado se reportaron 18 asesinatos de mujeres y 19 ataques frustrados, lo que equivale a una acción femicida cada 16 horas
Durante la primera semana de marzo de 2023 el Observatorio Digital de Femicidios de la organización no gubernamental Centro de Justicia y Paz (Cepaz) documentó cuatro femicidios consumados y un femicidio en grado de frustración.
Según Cepaz, estas cifras equivalen a una acción femicida cada 33 horas entre el 1 y el 7 de marzo de 2023.
Cepaz alertó a las autoridades a hacer seguimiento de las denuncias de agresiones y de la relación entre las víctimas y sus agresores, para así evitar muertes y abusos.
«El estudio de cada uno de estos fenómenos debería realizarlo el Estado, para, a partir de estos datos, concebir políticas públicas adecuadas, así como emprender una verdadera labor preventiva de los femicidios, basado en la recolección efectiva de información. Esta acción preventiva debe tener un enfoque multisectorial, interdisciplinario e interinstitucional, e incluir proyectos y actividades que el mismo Estado diseñe y ejecute con perspectiva de género» detalló Cepaz
Entre el 1 y el 31 de enero de 2023 hubo en todo el país 18 femicidios consumados y 19 femicidios en grado de frustración.
Estas cifras significan que, en promedio, en enero hubo una acción femicida cada 16 horas y dos niños quedaron huérfanos por la muerte violenta de sus madres.
El 22,2% de los casos de femicidios ocurrieron en el Distrito Capital. El 16,7% ocurrió en el estado Zulia, 11,1% en el estado Miranda y otro 11,1% en el estado Carabobo. La mayor incidencia de femicidios frustrados se registró en Zulia (siete), Falcón (tres) y Anzoátegui (tres).
En el 11,1% de los casos las víctimas eran menores de un año. El 45,5% de los casos eran mujeres en edad comprendida entre 22 a 57 años. El 22,2% de los casos registró víctimas mujeres en edades comprendidas entre 58 a 78 años.
En el 16,7% de los casos se hace referencia a la participación de mujeres junto a los ofensores como coautora o
cómplice en la violencia femicida.
En el 22,2% de los casos entre víctima y ofensor existían vínculos de pareja o expareja. Otro 22,2% se trató de
ofensores conocidos sin vínculo familiar. En el 5,6% de los casos eran miembros de la misma familia.
En un caso donde el agresor se suicidó existían vínculos de pareja.
De los 11 casos de femicidio frustrado, en 52,6% de los casos se registra una relación afectiva entre víctima y agresor, vínculos de pareja con o sin convivencia bajo el mismo techo. En el 26,3% de los casos se trató de miembros de la misma familia (padre, padrastro, hermano, hijo, hijastro, primo).

