En manos de la fiscalía caso de asesinato de Nazareth Marín

La Fiscalía General de la República asumió el control de las investigaciones para esclarecer la desaparición y asesinato de Nazareth Marín, trabajadora del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf).

El objetivo del traspaso al Ministerio Público del control sobre las pesquisas para esclarecer el asesinato es el de establecer objetividad y transparencia en las investigaciones, en vista de que al parecer una de las personas de interés en el caso es un funcionario del Cicpc. 

La información se pudo conocer luego de que el pasado jueves 23 de marzo se localizara el cadáver de Marín en las cercanías del Puerto de la Guaira, tras haber estado desaparecida desde el domingo 19 de marzo, cuando salió para la playa en compañía de un grupo de conocidos.

Según el informe de la autopsia, realizada por cinco patólogos, Nazareth Marín, quien era secretaria de la dirección de Patología Forense, murió estrangulada y golpeada. Además, fue abusada sexualmente. En sus pulmones no se encontraron rastros de agua de mar, lo que descartó la muerte por inmersión. 

Un dato que levantó sospechas es que estableció la data de muerte en 48 horas antes del hallazgo del cuerpo, lo que rompe la tesis de que fue asesinada el mismo día de su desaparición, o sea, estuvo al menos un día en manos de sus captores.

Uno de los vértices que investigan los funcionarios es qué ocurrió en ese espacio de tiempo en el que Nazareth Marín estuvo desaparecida y las razones por las que fue privada de la libertad para luego asesinarla.

Hasta los momentos hay una persona detenida, el hombre que fue a buscarla a su casa la mañana del domingo para ir a la playa en una camioneta Toyota Merú, en la que se encontraron los objetos personales de Marín. Sin embargo hay otras personas que se mantienen bajo investigación.

Creer en la gente fue su condena

Familiares de Nazareth Marín la recuerdan como una persona muy dada a las amistades. “Ella era confiada, creía en la gente, era amiguera, era el centro de las fiestas, divertida, alegre… quizá eso fue lo que la llevó a ese terrible destino”, dijo Yosmar Laguna, una de sus tías, en las afueras de la Funeraria Vallés de Caracas.

“Creer en la gente fue su condena”, eso la llevó a salir con unas personas a las que había conocido apenas pocas horas antes, durante un torneo de kickingball que se celebró en La Guaira, allí fue donde todo comenzó.

Luego las informaciones se vuelven confusas, el hecho que se sabe es que Nazareth no regresó a su casa esa noche, supuestamente habría dicho a sus amigos que iba al baño y simplemente desapareció.

Pero lo más extraño es que esas personas que acompañaban a Nazareth Marín, entre quienes se encontraba al menos un funcionario policial con rango de detective, no informaron sobre la desaparición. 

No denunciaron que una de las personas que los acompañaba estaba perdida, que había desaparecido solo con su traje de baño, sin ropa, dinero, documentos, ni su teléfono celular, nadie llamó a su casa para notificar la irregularidad.

“Era el centro de las fiestas, siempre era la que llevaba la batuta en las reuniones familiares, siempre alegre, divertida. Tal vez ese rasgo le hizo creer en quienes tenía delante, le hizo confiar y no prever que algo oscuro se levantaba delante de ella”, dijo su tía.

Agregó que le dolía mucho la muerte de su sobrina, a quien describió como “una mujer trabajadora, quien a pesar de que quedó embarazada muy joven, no se amilanó, continuó estudiando, luchando, estudió en el Senamecf, ella quería comprarse su casa,su carro, quería hacer un futuro mejor para su amor bonito: su hija”.

La tía expresó su dolor por todo, en especial por el golpe que representa esta muerte para la mamá de la joven, “ellas eran más que madre e hija, eran amigas, tenían una relación muy cercana como pocas, va a ser muy duro”.

En la capilla Regency, apenas unos diez metros en el interior de la colonial funeraria, estaba un ataúd de madera de roble cerrado, en la tapa estaba una foto de Nazareth, en el interior yacía el cuerpo de la madre de una niña de 12 años.

“No me dejaron vestirla, ni ponerle su mejor ropa, no podía vestirla porque la dejaron muy mal”, dijo Moraima Marín, su mamá, quien exigió la justicia humana, porque agregó que “de la justicia divina nadie se escapa”.

Violencia femicida

Según datos recopilados por el Monitor de Víctimas, entre mayo de 2017 y febrero de 2023, al menos 315 mujeres murieron de manera violenta en Caracas. La principal causa de estos crímenes fue la violencia por razones de género, que terminó con la vida de 83 mujeres.

Le siguen los robos, que algunas analistas consideran debería ser incluído dentro de la violencia de género debido a que podría tener ingredientes de género al momento de seleccionar las víctimas, en este particular encontramos 59 muertes.

Las venganzas, con 34 muertes, y las riñas, con 31, agrupan a 65 asesinatos de mujeres que también podrían tener elementos de género.

En otras palabras podríamos encontrarnos con 148 asesinatos de mujeres en los que la violencia de género podría estar presente.

Según el colectivo Utopix, durante los dos primeros meses del año en todo el país se han cometido 30 femicidios, 13 en enero y 17 en febrero.

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