Sombras del Mal. El perturbador tema de los asesinos en serie

A partir de esta semana comenzaremos a presentar a algunos de los casos más famosos del mundo

Uno de los fenómenos más interesantes de la psicología, psiquiatría, sociología, criminología y otras ciencias vinculadas es el relacionado con la existencia de los llamados asesinos en serie. Ese extraño club que reúne a un grupo de personas capaces de cometer decenas y hasta cientos de asesinatos, algunos de ellos atroces.

Entonces ¿qué son los asesinos seriales?

Lo primero que debemos saber es que el término es relativamente nuevo, algunos estudios señalan que habría sido acuñado en los años 70 por el agente Robert Ressler, cuando nacía la Unidad de Análisis de Conducta del Buró Federal de Investigación (FBI). Otros autores señalan que el término fue utilizado en los años 30 por el inspector de la policía alemana Ernst Gennat.

El término nace para diferenciarlos de otros asesinos múltiples. Como los asesinos en masa que matan a varias personas en un solo evento, por ejemplo, en ataques a escuelas o centros de reunión.

También están los llamados asesinos en racha, itinerantes o “relámpagos», que matan mientras se movilizan de un lugar a otro en una racha homicida, estos asesinos no cambian su conducta entre crímenes.

Finalmente tenemos a los asesinos en serie que actúan en diferentes momentos y lugares, con un período de enfriamiento entre cada caso en el que vuelven a su vida común. Muchos de estos homicidas parecen normales, una condición que los especialistas llaman «máscara de cordura», y a menudo se encuentra un elemento sexual en este tipo de asesinos.

El término se popularizó a mediados de los años 70 en gran medida debido a la difusión que se le dio a los crímenes cometidos por Charles Manson, Ted Bundy y David Berkowitz, “el hijo de Sam”.

Una de las preguntas más comunes en este tipo de asesinos es ¿por qué se ven más en algunos países que en otros?

Algunas investigaciones sugieren que factores sociales como desigualdad de ingresos, tasas de pobreza, desempleo y acceso a las armas de fuego contribuyen a tasas más altas de delitos violentos.

Una de las posibles respuestas está en la forma en cómo los diferentes Estados aplican la ley e informan sobre los datos de estos delitos, lo que sugiere que quizá haya muchos más asesinos en serie de lo que se cree.

A partir de esta semana comenzaremos a presentar en Historias de la Violencia a algunos de los asesinos seriales más famosos del mundo.

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