Robert Bolívar, un boxeador, quien se encontraba detenido en los calabozos del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc) murió como consecuencia de una tuberculosis que contrajo en el centro policial.
Según informaciones suministradas por la organización no gubernamental Una Ventana a la Libertad (UVL) Bolívar es el segundo preso que la tuberculosis mata en Maturín este año.
Se conoció que el hombre, quien estaba detenido por el delito de extorsión, falleció en el principal centro de salud en el estado Monagas, el Hospital Manuel Núñez Tovar.
Familiares de Bolívar señalan que Bolívar era boxeador y tenía siete meses preso. Libis Galán madre de Robert denunció que su hijo no recibió atención médica oportuna y acusó a la juez segunda de ejecución quien le negó la medida humanitaria “porque, a su consideración, lo veía bien de salud”.
A pesar del “diagnóstico médico” realizado por la jueza, se hizo necesario trasladar al detenido hasta el hospital monaguense debido a que se agravó y se logró un cupo en el centro de salud gracias a las gestiones de un legislador regional, sin embargo, el traslado fue tardío y murió debido a complicaciones derivadas de la tuberculosis.
La familia agregó que más de la mitad de los presos en el Cicpc tiene tuberculosis, “allí conviven hasta 300 reclusos en condiciones de hacinamiento, todos duermen de pie”.
El 22 de febrero murió Luis Armando Lima, “en el calabozo del Cicpc conocido como el infierno grande. Tenía dos meses recluido por un delito que su familia asegura no cometió” concluyó denunciando UVL.

