Familiares de los fallecidos viajaron a México el viernes para identificar y retirar los cadáveres
Llegaron al país los cadáveres de los siete ciudadanos venezolanos fallecidos en México el pasado 27 de marzo. Los siete hombres perdieron la vida en un incendio desatado en un centro de detención de migrantes en Ciudad Juárez, Chihuahua. Los cuerpos fueron trasladados de inmediato a la morgue de Bello Monte, en Caracas.
Los venezolanos formaban parte de un grupo de al menos 68 hombres y un número no determinado de mujeres y menores de edad de ambos sexos, detenidos en un retén para migrantes cerca de la frontera México-Estados Unidos.
Según versiones de las autoridades mexicanas, al menos uno de los migrantes detenidos en el centro de retención prendió fuego a un colchón como protesta al conocer que, presuntamente, serían deportados al día siguiente, lo cual frustraría su intento de cruzar la frontera sur de Estados Unidos.
Las familias de los siete migrantes fallecidos acudieron la mañana de este lunes 17 de abril a la sede del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) para retirar los cuerpos, obtener actas de defunción y permisos para trasladarlos a sus ciudades de origen.
Algunos familiares viajaron a México el pasado viernes 14 de abril, tras un convenio entre las cancillerías de México y Venezuela, para identificar y retirar los cuerpos de sus seres queridos. El gobierno mexicano habría costeado los gastos de viaje.
El vuelo procedente de Ciudad Juárez, con escala en Cancún, llegó a Maiquetía la madrugada del 17 de abril. A esa hora fueron trasladados los cadáveres a la morgue de Bello Monte.
Los siete fallecidos fueron identificados como Orlando José Maldonado Pérez (26 años, Táchira), Oscar José Regalado Silva (25, años, La Guaira), Rannier Edilber Requena Infante (29 años, Guárico), José Alexánder Leal (21 años, Zulia), José Rafael Mendoza (Zulia), Samuel José Marchena (Miranda) y Orangel José López Guerrero (23 años, Miranda).
En el siniestro también perdieron la vida un colombiano, un ecuatoriano, trece salvadoreños, 28 guatemaltecos y trece hondureños.
Permanecen en México dos venezolanos heridos en el incendio.
Algunos de los migrantes fallecidos tenían hasta seis meses en México, donde no podían trabajar legalmente por carecer de documentos, por lo que se dedicaban a la economía informal para mantenerse a sí mismo y a sus familias. Fueron todos detenidos en diferentes operativos.


