Detectaron cocaína, marihuana y otras drogas en la sangre del conductor que embistió contra una veintena de migrantes en Brownsville, la mayoría de ellos venezolanos
Un primer informe toxicológico realizado a George Álvarez, implicado en el arrollamiento de una veintena de migrantes en Brownsville, Texas, indica la presencia de varias drogas en su torrente sanguíneo. Tenía rastros de cocaína, marihuana y benzodiacepinas en su organismo, reveló la policía.
Ahora es necesaria una segunda prueba para determinar si el mexicano de 34 años conducía bajo influencia de sustancias estupefacientes, lo que podría añadir cargos criminales a la acusación en su contra.
George Álvarez está acusado de atropellar a un grupo de 20 migrantes y matar a 10 de ellos el pasado domingo en Bronwsville, Texas.
De los 10 muertos, al menos seis eran migrantes venezolanos, al igual que al menos uno de los 10 heridos, señaló Univisión.
La policía espera los resultados de un segundo examen toxicológico para determinar el motivo en el accidente, dijo el investigador Martín Sandoval. En base en esos resultados, los cargos en su contra podrían ser modificados o añadidos, en función de lo que determine la fiscalía del condado de Cameron.
Félix Sauceda, jefe de la policía de Brownsville, dijo que Álvarez «había intentado huir de la escena después del impacto, pero fue retenido por varias personas». Su camioneta Range Rover gris volcó y quedó destrozada.
Testigos aseguran que escucharon al conductor mexicano expresar sentimientos antiinmigrantes después de que intentara huir.
Los migrantes fueron atropellados cuando estaban esperando el autobús para ir al centro de Brownsville después de pasar la noche en un refugio. Muchos de ellos habían llegado a Estados Unidos la semana pasada procedentes de Venezuela.
La camioneta de Álvarez se saltó un semáforo en rojo y embistió al grupo de migrantes que esperaban en una parada de buses sin demarcar, se subió a la acera, siguió atropellando peatones y se volcó 60 metros más adelante.
Todas las víctimas mortales eran varones, según la policía de Brownsville.
Seis migrantes venezolanos se cuentan entre los 10 fallecidos.

Cristian Jesús Sangroni Rodríguez tenía 19 años de edad y emigró a Estados Unidos desde Colombia, donde vivía desde hacía cinco años.
Enyerber Cabarcas, de 23 años, provenía del barrio Integración Comunal de Maracaibo, Zulia.
Brayan García, de 24 años, estaba casado y era padre de una bebé de siete meses. También era de Maracaibo.
Héctor David Medina Medero, de 24 años, era barbero y nació en La Velita, estado Falcón.
Richard Bustamante Pérez tenía 27 años y era exfuncionario del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) en Guanare, estado Portuguesa. Fue detective por cuatro años, hasta que decidió emigrar cruzando la selva del Darién con dos amigos, quienes también fueron atropellados y ahora se encuentran en cuidados intensivos.
Jorge Luis Flores, albañil de 34 años, era originario de Punto Fijo, Falcón. Emigró, junto a su esposa y sobrinos, aunque solo él logró pasar el control migratorio. Su familia está todavía en México, mencionó La República.
Gabriel Gallardo, amigo de Bustamante, sobrevivió al atropello pero perdió una de sus piernas, que tuvo que ser amputada a causa de las heridas sufridas. «Vine a buscar un mejor futuro para mis hijos y ahora resulta que no tengo pierna. Mis sueños se han roto, se han ido», dijo el venezolano a AlbertoNews.
Otro amigo de Bustamante y Gallardo identificado como Ramos también está herido.

