El tiempo pasa. Cumplir años es un momento que nos permite analizar las cosas desde dos perspectivas: Una de ella es desde lo hecho, lo construido, es una mirada atrás que nos permite ver lo que hicimos durante ese período, el esfuerzo invertido, los errores, los éxitos, lo aprendido, por lo general es satisfactorio ver ese camino recorrido.
Otra de las perspectivas es hacia el mañana, lo que está por construir, hacia las oportunidades que se abren en el camino que comenzaremos a recorrer. Es el espacio de lo desconocido de la aventura, de las apuestas, del salto de fe. Así fue como comenzamos.
En un país como Venezuela apostar por emprender es complicado. Sobre todo en un terreno como el de las comunicaciones, donde la censura paso a paso se impone, donde los medios terminan doblegados por el peso de un estado imponente que se pretende erigirse como el dueño exclusivo de la verdad.
Por eso apostamos por la independencia, por escribir desde nuestro lado de la historia, no desde el lado del medio, no desde la perspectiva del gobierno, sino desde la acera del ciudadano común, desde la parada de buses, el banco en la plaza o el murito de la morgue, desde donde se siente y se vive la realidad.
Desde un principio apostamos por la “cobertura ética de los sucesos” tratando de dejar de lado todos los ismos que hacen tanto daño, como el amarillismo, sensacionalismo, así como la manipulación y el engaño. Quisimos alejarnos del propagandismo, de la nota fácil de cut and paste y para dar un poco más.
Apostamos por respetar el nombre de los periodistas que citamos, porque son quienes día a día escriben y conocen las realidades, así como citar a las familias, padres, hermanos, amigos y testigos. Así pasamos un año de aprender y esperamos un año de nuevas oportunidades.
Y con los buenos deseos para nosotros, también deseamos cosas buenas para nuestros lectores. Esperamos que este año les brinde estabilidad, progreso, tranquilidad, paz y decisiones claras que les permitan tener vidas seguras.
En este año que iniciamos esperamos seguir brindando información independiente, clara. Deseamos poder seguir escribiendo y transmitiendo reportajes al momento de producirse la noticia, los siete días de la semana.
A diferencia de muchos medios, nosotros no tenemos un propietario multimillonario, nuestro músculo económico son básicamente nuestra esperanzas y los aportes que hacemos. Eso nos da la libertad de escribir la verdad sin miedo y reportarla con integridad, sin interferencias comerciales o políticas.
Nuestro objetivo es mantener un periodismo de sucesos abierto y gratuito para que todos lo lean con confianza en tiempos en los que el periodismo parece tambalearse. Creemos en un acceso igualitario a toda la información, creemos en la comunicación con nuestros lectores. Ese es el camino para que las personas construyan su propia visión del mundo y comprendan los eventos que suceden a su alrededor. Creemos que juntos podemos exigir algo mejor a poderosos y luchar por la democracia.
Así nos abrimos a un futuro incierto pero esperanzador, no lo negamos, continuamos en la búsqueda de mecanismos de financiamiento que nos permitan experimentar y crear más y mejores piezas para nuestro público, pero una cosa es segura: Seguiremos creciendo.

