Familiares de los detenidos por caso del femicidio de Nazareth Marín, hicieron un llamado al Ministerio Público para que informe sobre los resultados de la segunda autopsia realizada al cadáver de la trabajadora del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses, (Senamecf), ya que aseguran que podrían exculpar a los detenidos.
John Pérez, padre de Keysler Josué Pérez, funcionario del Cicpc detenido por su presunta vinculación con la desaparición y asesinato de Marín, pidió los resultados de la segunda autopsia desde la sede del Ministerio Público ubicada en Parque Carabobo.

Aseguró que la segunda autopsia podría verificar otra hipótesis que se investiga en el caso y que, de ser cierta, podría terminar liberando a su hijo y a los demás detenidos de toda responsabilidad en el caso, insiste en que Keysler es inocente.
Pérez señaló que él también pide justicia por Nazareth Marín, “pero la justicia debe llegar hasta los verdaderos asesinos y no contra un grupo de personas que no son más que chivos expiatorios que están purgando una culpa que no les corresponde”.
Un caso con mucho oculto
Como se recordará, el pasado 19 de marzo, Nazareth Marín, de 27 años de edad, salió con unos amigos a Playa Los Ángeles, en La Guaira. La tarde de ese día regresaron los amigos y no se supo más nada de ella. La joven estuvo desaparecida hasta la mañana del 24 de marzo, cuando su cadáver fue localizado flotando en las cercanías del Puerto de La Guaira.

Según la primera autopsia, realizada por un equipo del Senamecf, la trabajadora habría sido estrangulada y abusada sexualmente. Además, la joven madre presentaba una data de muerte de dos días, dato curioso, ya que estuvo con vida y en manos de sus captores por dos días antes de ser asesinada.
Un dato importante es que tras la localización del cadáver, la Fiscalía le quitó la investigación al Cicpc, al parecer algo oculto había en torno a las pesquisas.
El 30 de marzo, el fiscal Tarek William Saab anunció a través de sus redes sociales la detención de Keysler Josué Pérez, Keny Díaz y Miller Andreína Ochoa, a quienes imputó por el femicidio. Posteriormente, anunció la detención del comisario Alexander Ventura, jefe de Homicidios del Cicpc La Guaira, por el delito de encubrimiento.
Sin embargo, el caso dio un giro sorprendente el pasado viernes 19 de mayo, cuando el Ministerio Público solicitó la exhumación y la realización de una segunda autopsia, en la que participaron especialistas del Senamecf y del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), los resultados desvirtuarían lo encontrado en el primer examen y pondría la lupa en otra dirección.
Luego otra medida sorpresiva: El caso, que estaba en manos del Tribunal Segundo de Control de Violencia contra la Mujer de La Guaira, fue radicado en Caracas, luego de que el Tribunal Supremo de Justicia declarara con lugar la solicitud de la Fiscalía.
Mientras pasa el tiempo, el asesinato de la trabajadora del Senamecf parece complicarse, cada vez más, las decisiones tomadas por la Fiscalía dejan en evidencia que, como un iceberg, hay mucho más oculto que lo que está a la vista.

