La hija murió de un infarto. Al verse privada de cuidados, la madre anciana también falleció.
Eran madre e hija las dos mujeres halladas muertas el viernes 16 de junio en un apartamento ubicado en la parroquia El Recreo, del municipio Libertador de Caracas.
María Elena Franzini Echeverría, de 57 años de edad, estaba dedicada al cuidado de María Teresa Echeverría de Franzini, su madre de 95 años.
La madre dependía totalmente de los cuidados de la hija, pues estaba en cama e imposibilitada de valerse por sus propios medios.
Hace poco más de dos semanas la hija sufrió un infarto y murió en el apartamento que ambas compartían. No pudo recibir auxilio porque ni ella ni su madre pudieron pedir ayuda.
Al verse privada de los cuidados de su hija, la madre falleció poco tiempo después, también de un infarto.
Los dos cadáveres fueron localizados en estado de descomposición.
El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) explicó que la hija «sufría de un trastorno» no especificado y que «falleció por un infarto dos semanas antes de ser hallada muerta».
La madre, «estando en cama, sin poder levantarse para pedir ayuda, estuvo sin cuidados luego del fallecimiento de su hija, por lo que poco después también sufrió un infarto», agregó el reporte de la policía científica.
“No se presenciaron signos de violencia en el hogar”, agregó el Cicpc, que confirmó que se trató de muertes por causas naturales.
El viernes 16 se dijo que las dos mujeres fueron halladas muertas por Bomberos de Caracas en el municipio Chacao del estado Miranda, pero luego se informó que fue en la parroquia El Recreo del vecino municipio Libertador.
Este escenario es el principal temor que enfrentan quienes son cuidadores únicos de personas que no pueden valerse por ellas mismas, sea por enfermedad, por edad o por discapacidad física o intelectual: Que algo le ocurra al cuidador que le impida velar por su familiar o allegado indefenso.

