Las víctimas recibieron varios impactos de bala en los rostros
Autoridades de Cazorla, municipio San Jerónimo de Guayabal, estado Guárico, hallaron el sábado 8 de julio al menos cuatro cadáveres abandonados en una zona boscosa.
Los cuerpos “estaban maniatados y con múltiples disparos en la cabeza”, por lo que los cuerpos quedaron “completamente desfigurados”.
Las víctimas, que no habían sido identificadas al cierre de esta información, presuntamente serían “miembros de una banda delictiva que opera en Calabozo y en zona fronteriza con Apure”.
Según las primeras versiones, la banda a la que pertenecerían las víctimas presuntamente “ejecuta cobro de vacunas, extorsiones y robos en poblados de Guárico”.

