En el país murieron 99 mujeres en los primeros seis meses del año; once de ellas en Caracas
La violencia tiene un problema grave y es que la exposición a ella desensibiliza a las audiencias. Si las víctimas no tienen un rostro reconocible, ni se conocen sus nombres, dónde vivían o quiénes eran sus hijos, entonces parece que sus consecuencias no llegarán a la población. Así la vida continúa como si nada hubiese pasado, se acumulan las tragedias, una tras otra, sin que se vea una acción dirigida a detener los desmanes.
Son casi 100 las víctimas que ha dejado la violencia por razones de género en los primeros seis meses de 2023, de acuerdo con el balance presentado por el colectivo Utopix a través de su monitor de femicidios.
Esta ONG ha recopilado data sobre 18 mujeres asesinadas en junio, igual número murió en mayo. En abril fueron 16, mientras que en marzo y febrero registraron 17 y enero abrió el año con 13. En total se registró el asesinato de 99 mujeres y niñas en apenas seis meses. En otras palabras, cada dos días una mujer fue asesinada en nuestro país.
Para hacernos una idea, 99 personas llenarían dos autobuses de los llamados Encava o casi un avión Douglas DC-9, y equivalen a poco más de dos salones de clase de 45 alumnos cada uno. “Son muchas las mujeres asesinadas en lo que va de año”, señaló la coordinadora del Monitor de Femicidios de Utopix, Aimeé Zambrano.
Violencia caraqueña
Por su parte, el Monitor de Víctimas, iniciativa de periodismo de datos, recopiló información sobre 11 asesinatos registrados en Caracas en el mismo período. Destaca que seis de ellas resultaron muertas directamente por razones de género; pero la violencia no se limita allí, dos mujeres murieron durante riñas, ajustes y venganzas, y solo una murió al quedar atrapada en medio de la línea de fuego.
99 personas llenarían dos autobuses de los llamados Encava o casi un avión Douglas DC-9, y equivalen a poco más de dos salones de clase de 45 alumnos cada uno. “Son muchas las mujeres asesinadas en lo que va de año”
Aimeé Zambrano
Coordinadora del Monitor de Femicidios de Utopix
La más joven de las víctimas de la capital tenía 18 años y es en este rango donde hay más hechos que culminaron con muerte; en total fueron seis que tenían 18, 20, 21 o 23 años. La adultez no es salvaguarda: cuatro mujeres tenían 29, 37, 40 y 42 años al morir, mientras que la mayor tenía 88 años.
En consecuencia, 14 niños y adolescentes quedaron huérfanos. Esto es particularmente preocupante debido a que nuestro país se caracteriza por tener una gran cantidad de hogares monoparentales, es decir, hogares sostenidos solo por la madre. Si se elimina ese elemento familiar, se verá la situación de riesgo en que quedan esos 14 menores, quienes en el mejor de los casos están bajo el cuidado de familiares.
Visto lo anterior, podemos decir que el lugar más peligroso para las mujeres no es la calle, sino su casa: allí fueron asesinadas seis mujeres, mientras que cuatro murieron en la vía pública.
Otro dato interesante es que, a diferencia de los hechos violentos que involucran a los hombres, en la violencia contra las mujeres las armas de fuego no son las protagonistas principales, lo son la fuerza física, los golpes y el estrangulamiento. La violencia viene en forma de brutales golpizas.
Destaca que en los 11 casos registrados las víctimas estaban desarmadas, no tuvieron manera de defenderse de sus agresores.
Conociendo a las víctimas

La asesinó su hermana. A Ana Victoria Rubio Rubio, la muerte le llegó cuando dormía. Esta madre de dos hijos fue asesinada por su propia hermana, María Gregoria Rubio Rubio (48) quien tenía una relación con la pareja de Ana.
El 22 de febrero, mientras dormía, María Gregoria tomó una escardilla y mató a su hermana y a sus sobrinos de 9 y 11 años, luego incendió la vivienda ubicada en La Dolorita, municipio Sucre, estado Miranda y huyó. Fue detenida días más tarde.

Malas amistades. Salir a tomarse unos tragos terminó costándole la vida a Alexandra Carolina Rojas Quero, de 37 años, madre de dos niños. La víctima tenía 15 días desaparecida cuando localizaron su cadáver.
Al parecer, su última noche salió con unos amigos a tomarse unos tragos, pero esos “amigos” tenían otros planes y la trasladaron a un lugar apartado para abusar de ella. Intentó defenderse y habría saltado del vehículo, pero los sujetos la arrollaron y huyeron.

El mortal viaje a la playa. Para Nazaret Marín, trabajadora del Senamecf y madre de una niña, ir a la playa con unos conocidos, acabó convirtiéndose en una historia de terror, con su cadáver flotando en las aguas del mar Caribe.
El 19 de marzo Nazareth fue a La Guaira con unos amigos, pero luego se perdió todo rastro de ella. El jueves 23 de marzo, cuando su cadáver fue encontrado en el mar, tenía signos de estrangulamiento y abuso sexual.
Tres de sus presuntos agresores están detenidos, pero el caso se mantiene abierto a raíz de una segunda autopsia, cuyos resultados e implicaciones se desconocen públicamente.

La mataron por una rifa. Jairelys Betania González Colina, madre de dos menores de 18 años, compró un número en la lotería de animalitos y ganó cinco dólares. Otra persona le reclamaba haberse llevado su boleto.
A partir de ese momento comenzó una riña que se extendió por varios días hasta que el 18 de octubre de 2022 fue atacada por la mujer que decía ser dueña del boleto, quien acompañada por su hermano, un PNB y la esposa de este, otra policía, le dieron una golpiza que terminó con su muerte el 21 de enero.

Porque lloraba mucho. Dorianny Michelle Muñoz Martínez, de 1 año y nueve meses, murió tras una golpiza propinada por su padrastro “porque lloraba mucho”. El hecho se registró en el fundo Santa Rita, al Sur del Lago, estado Zulia. Luego llevaron a la niña a un centro de salud indicando que se había caído, pero los médicos detectaron el maltrato y ordenaron la detención de los infanticidas.
La madre y el padrastro están recluidos en el Retén de San Carlos del Zulia.
14 niños y adolescentes quedaron huérfanos luego de que su madre fue asesinada. Lo que es grave debido a que nuestro país se caracteriza por tener gran cantidad de hogares monoparentales, es decir, sostenidos solo por la madre”
Monitor de Víctimas

