Por cuarta vez fue suspendida la audiencia preliminar en el caso por el femicidio de Nazareth Marín, la trabajadora del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) asesinada a mediados de marzo de este año.
Luego de la celeridad con que el caso fue resuelto por las autoridades, quienes anunciaron la detención de cuatro personas: el detective del Cicpc, Keysler Pérez Martínez, Miller Andreína Ochoa y el colectivo Robert Kenny Díaz Eviez. Los dos hombres están acusados de femicidio agravado y violencia sexual. Mientras que Ochoa fue imputada por complicidad en los hechos.
También está detenido el exjefe de Homicidios del Cicpc de La Guaira, comisario Alexander Ventura, acusado de encubrimiento en el femicidio.
La nueva fecha pautada para la audiencia es dentro de una semana, el próximo jueves 24 de agosto, cuando se espera que el juez décimo con Competencia en Violencia Contra la Mujer, Sergio Moncada, lleve a cabo el procedimiento que dará apertura formal al juicio por el asesinato de Marín.
Mientras las audiencias se suspenden, familiares, tanto de la víctima, como de los acusados, exigen a las autoridades que se haga justicia, los primeros esperan que el asesinato de la joven madre no quede impune, mientras que los segundos insisten en que son inocentes y hay otras personas involucradas, quienes no han sido alcanzadas por el brazo de la justicia.
El femicidio de Nazareth Marín causó consternación en todo el país. Como se recordará el pasado mes de marzo, cuando de que la joven madre fue a la playa con unos amigos y desapareció, de inmediato sus familiares activaron una campaña para tratar de ubicarla con vida, sin embargo, todos los esfuerzos fueron en vano.
Cuatro días después de su desaparición, su cadáver fue localizado flotando en las cercanías del puerto de La Guaira, los exámenes iniciales arrojaron que había sido abusada sexualmente y estrangulada.
Una segunda autopsia determinó que el deceso de Marín no fue por estrangulamiento, sino por sofocación.
La diferencia entre el estrangulamiento y la sofocación es que para la primera de sebe ejercer presión sobre el cuello de la víctima, hasta asesinarla, en estos casos por lo general se produce la fractura del hueso hioides.
Mientras que en la sofocación se impide el paso de aire tapando la nariz y boca de la víctima, en el caso de Marín, al ejercer la presión sobre la zona buconasal, se provocaron fracturas en la nariz y en huesos del rostro.
Esta diferencia en las dos autopsias realizadas al cadáver de Marín ha levantado suspicacias por parte de la defensa de los acusados, sin embargo, hasta los momentos no se han hecho públicos los argumentos esgrimidos en torno a este tema y quiénes serían las otras personas presuntamente involucradas en el caso.
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