Esta ONG reportó 160 femicidios consumados y 93 frustrados entre enero y julio en Venezuela, mientras que Utopix recabó data de 121 asesinatos consumados por motivos de género y 24 frustrados en el mismo período
160 femicidios consumados y 93 femicidios en grado de frustración registró entre el 1 de enero y el 31 de julio de 2023 el Observatorio Digital de Femicidios del Centro de Justicia y Paz (Cepaz), lo que se traduce en un femicidio cada 33,3 horas y una acción femicida cada 21 horas.
Zulia fue el estado con más femicidios en los primeros siete meses de 2023, con 20 casos; seguido por Miranda, Lara y Distrito Capital con 17 casos cada uno; Anzoátegui con 11 casos; y Bolívar con 10 casos. La mayor incidencia de femicidios frustrados la tuvo Zulia con siete, seguido por Falcón y Anzoátegui con tres cada uno. Las cuatro regiones con mayores incidencias de acciones femicidas (consumados y frustrados) fueron: Zulia (45 casos), Distrito Capital (27), Bolívar (25) y Anzoátegui (17).
Mientras tanto, en el mismo período la red Utopix recabó información de 121 femicidios, 34 femicidios en grado de frustración y ocho asesinatos de venezolanas en el exterior, para un promedio de un femicidio consumado cada 42 horas y una acción femicida cada 32 horas.
El 99,4% de las víctimas de femicidio reportadas por Cepaz eran de nacionalidad venezolana. En 10,6% de los casos se trató de niñas menores de 11 años. El 6,9% eran menores de cinco años. En 2022 el Observatorio documentó 37 casos de niñas víctimas de femicidio, 13 de las cuales tenían menos de un año.
«Para el periodo enero–julio de 2023, 8,8% de las víctimas eran adolescentes entre 12 a 17 años. En el 40,6 % de los casos se registran mujeres en edades comprendidas entre 19 a 45 años. En el 7,5% de los registros tenemos a mujeres de la tercera edad avanzada, es decir, de 70 a 86 años de edad», añade el informe de Cepaz.
En el 2,5% de los casos las víctimas de femicidio estaban embarazadas.
Respecto de las víctimas de femicidios frustrados: 100% son venezolanas y una era funcionaria policial.
Sobre los agresores, el informe de Cepaz indica que 81% eran venezolanos y 4,4% eran funcionarios policiales activos, lo que se traduce en siete casos con agresores siendo funcionarios policiales activos.
En 2,5% de los casos de femicidios consumados los agresores eran adolescentes y en 28,1% de los casos los agresores tenían entre 19 y 47 años. Uno de los agresores formaba parte de una organización criminal.
Sobre los femicidios frustrados, 97.8% de los agresores eran venezolanos y uno era funcionario policial. 85% fueron aprehendidos.
En 29,4% de los casos había vínculos de parejas o exparejas entre agresor y víctima, 12% eran conocidos sin vínculo familiar, 11,3% eran familiares y en 62% de los casos la víctima conocía al atacante.
En 20 casos hubo celos o sospechas de infidelidad, en dos casos aparece violencia física sistemática, en seis casos hubo agresión sexual. 8,8% de las muertes ocurrió en medio de violencia obstétrica. En 6,9% de los casos se hace referencia a una acción femicida como consecuencia de la decisión de las víctimas de culminar la relación con el agresor y en 6,3% hubo intervención de organizaciones criminales.
44,4% de los casos las muertes violentas de mujeres por razones de género ocurrieron en el hogar. 13,8% de los casos ocurrieron en un lugar desolado y 12,5% ocurrió en plena calle. 10,6% ocurrió en un centro de atención médica.
En cuanto al contexto femicida, en 31,3% de los casos fue femicidio íntimo; 14,4%, en contextos de delincuencia organizada, 10,6% femicidio infantil y 5% femicidios sexuales.
2.5 de las víctimas fueron mutiladas o descuartizadas. Otro 2,5% da cuenta de cadáveres arrojados en plena vía pública. Se registró un caso con lesiones genitales y paragenitales. Y otro caso con signos de ataduras.
En 20,6% de los casos de femicidios se utilizó un arma de fuego. 19,4% de los femicidios se utilizaron las propias manos y pies del agresor, por lo que las muertes violentas se produjeron por puñetazos y patadas. En 16,3% la muerte violenta fue producto de armas blancas o punzo penetrantes. En 4,4% de los casos en las muertes violentas se ve involucrado un vehículo automotor. En 2,5% se usó un objeto contundente.
«Seguimos insistiendo en la necesidad de que el Estado genere registros detallados y estadísticas de los femicidios, pues de ello depende, en gran medida, la comprensión de los fenómenos asociados a este delito. Estos datos permiten identificar las características de la víctima, el victimario y el entorno, establecer la relación entre ellos, las posibles motivaciones e incluso las pautas de comportamiento, con miras no solo a evaluar la situación de la violencia contra las mujeres, sino de plantear programas preventivos idóneos», indicó el informe de Cepaz.

