“Con el operativo de toma de Tocorón, el gobierno está reconociendo el caos Penitenciario que hemos vivido y lo negligente que ha sido en solucionarlo, especialmente en ese recinto que es el centro de operaciones del Tren de Aragua”.
Según opiniones del coordinador de la ONG Una Ventana a la Libertad, Carlos Nieto Palma, “el problema de Tocorón no es nuevo. Desde hace muchos años el control de la cárcel lo tenían los pranes encabezados por Héctor Rusthenford Guerrero Flores, conocido bajo el alias de «El Niño Guerrero».
«También era sabido que esa cárcel era el centro de operaciones del Tren de Aragua, megabanda que se extendió por al menos cinco países de la región: Brasil, Colombia, Perú, Chile y Ecuador, cuyas autoridades habían venido reclamando acciones al Ejecutivo nacional, sin mayores respuestas, hasta hoy», señaló.
Nieto destacó que “el gobierno tardó más de diez años en tomar acciones concretas para poner fin a lo que la sociedad venezolana venía denunciando sobre esa cárcel, que se había convertido en un paraíso sin ley. El estado lo permitió, durante años hubo una complicidad silenciosa que debe ser investigada”, subrayó.
Acotó que esperaba información sobre las cifras de muertos y heridos que dejó la operación, “tenemos conocimiento de que los hubo, pero nada oficial”.
Finalmente, abogó porque “se cumpla a lo establecido en la Constitución en lo relativo a la garantía de los derechos humanos de los privados de libertad, quienes están bajo custodia del Estado”.
Por su parte, el Observatorio Venezolano de Prisiones, en un post publicado en la red social Twitter X, se preguntó: ¿El Niño Guerrero aún está dentro del penal o será verdad que emigró del país hace una semana? ¿Cuál es el paradero de «El Gocho Ever» el segundo al mando? ¿Es verdad que los pranes ya se dieron a la fuga?
«Un intento por legitimarse»
Por su parte, la periodista Ronna Risquez, autora del libro sobre el Tren de Aragua, considera que la operación es consecuencia de la presión internacional realizada desde hace varios meses por países como Colombia, Chile y Perú «que han denunciado la presencia del Tren de Aragua operando en sus territorios de una manera impune», informó la agencia de noticias AFP.
Estos países identificaron a la cárcel de Tocorón como el centro de operaciones de esta banda criminal, «por lo que exigieron al gobierno de Venezuela a tomar medidas».
Agregó que es un paso más del presidente Maduro por legitimar su gobierno internacionalmente. «Era un paso importante porque ha tenido estos señalamientos muy específicos», aseguró.

