Gary Ridgway, es uno de los asesinos en serie más prolíficos de Estados Unidos (Foto cortesía)

Sombras del Mal: El asesino de Green River

Durante años pasó desapercibido. Mientras asesinaba a prostitutas, las autoridades creían que no representaba un peligro

Mucho se ha dicho sobre el poder de nuestros padres en la construcción del hombre y la mujer del mañana; sobre cómo moldeamos ángeles y monstruos. Uno de los memes más comunes en estos tiempos es el de Sigmund Freud viendo como destruimos a los hombres del mañana.

Esta historia se inicia a finales de los años 40 en el conservador estado de Utah. Allí el 18 de febrero de 1949 nació Gary Ridgway en Salt Lake City. Su madre, Mary Rita Steinman, y su padre, Thomas Newton. Gary era el segundo de tres hijos. 

Su madre fue una mujer muy religiosa y estricta que ejercía un dominio absoluto sobre su familia. Gary acumulaba los maltratos debido a que no era muy inteligente, y se orinaba en la cama.

Fue un adolescente solitario. Su temperamento violento afloró en esos años cuando intentó apuñalar a un niño de seis años. Ridgway confesó que quería saber qué se sentía matar a alguien.

Al terminar la secundaria se casó con Claudia Barrows, el matrimonio duró poco y se enroló en la Marina, sirvió en Vietnam.  Regresó más calmado, por años controló su temperamento violento, pero sus impulsos sexuales se desataron. Era insaciable.

Intentó formar parte de la policía, pero no fue aceptado. Trabajó como latonero y pintor de camiones y se unió a la Iglesia pentecostal. 

Conoció a su segunda esposa, Marcia Wislow, con quien tuvo su primer hijo. Su desaforado deseo sexual se convirtió en el obstáculo del matrimonio y se divorciaron, Ridgway comenzó a recorrer las calles buscando prostitutas.

A inicios de los 80, comenzaron a aparecer cadáveres de mujeres estranguladas en las cercanías de Green River. Eran prostitutas, o jóvenes fugadas de sus hogares, con edades entre los 15 y los 35 años, muchas trabajaban en la Ruta 99.

Para 1986 se acumulaban más de 20 cadáveres sin un asesino conocido. El FBI se sumó a las investigaciones. En 1983 y 1986, Ridgway fue detenido mientras conducía buscando prostitutas, pero consideraron que “no era un peligro” y quedó libre.

En 1988  se casó con su tercera esposa, Judith Mawson, tuvo a su segundo hijo y siguió asesinando.

El único que sospechaba de Ridgway era el sheriff Dave Reichert, quien lo tuvo en la mira durante más de una década, lo interrogó varias veces, nunca dejó de sospechar de él, aunque no tenía pruebas que lo inculparan.

El sheriff llegó a entrevistarse con el asesino en serie Ted Bundy y perfiló al asesino de Green River: dijo que era una persona común, quien se sentía orgullosa por sus crímenes y quien visitaba regularmente el lugar de los asesinatos.

Finalmente, en 2001, la tecnología de ADN se incorporó a la investigación criminal y al comparar las muestras biológicas se identificó a Ridgway como el asesino de cuatro mujeres.

El 30 de noviembre de 2001 fue detenido por cuatro asesinatos. Ridgway confesó y logró evadir la pena de muerte, fue condenado a 49 cadenas perpetuas, aunque confesó más de 90 femicidios. No fue procesado por esos casos porque no recordaba donde había dejado los cuerpos de sus víctimas. Hoy Ridgway cumple condena en el estado de Washington.

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