Continuando con las acciones dirigidas a retomar el control de las cárceles que no se encontraban bajo el denominado “Nuevo Régimen Penitenciario”, en horas de la madrugada de este viernes se llevó a cabo la retoma del control por parte del gobierno del Centro Penitenciario de Oriente (CPO), mejor conocido como la Cárcel de La Pica.
La acción del ejecutivo estuvo enmarcada en la denominada Operación Gran Cacique Guaicaipuro, que adelanta el Ministerio de Interior Justicia y Paz, en conjunto con el Ministerio de Asuntos Penitenciarios y que cuenta con la participación de fuerzas policiales y miliares.

Hasta los momentos, a través de esta operación se ha retomado el control de las cárceles de Tocorón (Aragua), Tocuyito (Carabobo), Puente Ayala (Anzoátegui) y ahora La Pica (Monagas) que se mantenían en manos de los denominados pranes, o como los identifica el gobierno, líderes negativos, delincuentes que controlan no solo las cárceles, sino actividades criminales ordenadas desde recintos penitenciarios.
Ante esto, familiares de los privados de libertad se apostaron a las afueras de la cárcel desde el miércoles. Medios locales reseñaron que los allegados de los reclusos pedían a las autoridades que no trasladaran a los reos a otras penitenciarías, como ha ocurrido en tomas anteriores como Tocorón (Aragua), Tocuyito (Carabobo) y Puente Ayala (Anzoátegui).
En la operación participaron helicópteros, tanquetas de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), así como custodios adscritos al Ministerio de Asuntos Penitenciarios.
Una de las cosas que diferenció esta operación de dos de las llevadas a cabo, es que en esta oportunidad, tal como ocurrió en Puente Ayala, los denominados pranes fueron detenidos, en esta oportunidad detuvieron a Pedro Miguel González Mata (Pedro Rapidito) y Jefferson Clavijo, alias El Yeferson, quienes dominaban las dos alas en que se divide el penal monaguense.
Vale destacar que en el caso de la Pica, el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) destaca que «ambos pranes habían pagado su condena, pero seguían viviendo en el penal (…) incluso para el momento de la toma, los padres y hermanos de “Jefferson” estaban en la cárcel», señala el OVP en un boletín de prensa.
En Puente Ayala, el pran, Yunior Yagüez, es miembro de la población evangélica. Según algunas informaciones, cuando se produjo la toma estaba «orando junto a otros presos». Yagüez había asumido el control de la cárcel, tras el asesinato del antiguo pran de ese centro y al tener mayor cantidad de presos bajo su control, fue “ungido” como el pran de la cárcel de Anzoátegui.

