El Observatorio Venezolano de Violencia registró que 65% de las noticias fueron homicidios
A Carlos Manuel Gómez Paternina, de 33 años, lo mataron dos sujetos con quienes había discutido horas antes en el sector La Coromoto de Las Minas de Baruta, estado Miranda. Primero intentó mediar, pero los agresores tenían un claro objetivo: matarlo.
Intentó escapar y los sujetos, armados con filosos cuchillos, lo persiguieron, sus vecinos saben que no quiso enfrentarse, corrió y logró llegar a la casa de una vecina, se metió en la vivienda, pero sus asesinos también lo hicieron y allí, dentro de la casa de otra persona, lo acuchillaron hasta que murió.
Carlos Andrés Ojeda trabajaba en el Cicpc de El Llanito, donde limpiaba las unidades policiales y algunos carros de los detectives; además se rebuscaba en una licorería de la calle Lebrún de Petare, también en Miranda.
El 26 de octubre, como todos los días, salió bien temprano para ir a su trabajo, pero cuando estaba cerca de la Plaza El Cristo de Petare, dos sujetos lo interceptaron para robarlo, intentó oponerse, pero los asaltantes lo apuñalaron. Murió en el lugar.
Al mecánico Yefraín Alexander Espinoza Fajardo, de 25 años, la muerte le llegó el 24 de octubre, a manos de funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana. Estaba en su casa en el barrio El 70 de El Valle, cuando llegaron los uniformados.
Los oficiales sacaron a los miembros de la familia que estaban presentes y a Yefraín lo esposaron, se lo llevaron y a los pocos segundos los familiares escucharon unos disparos. Se acercaron, pero la policía no los dejó pasar, dijeron que no había pasado nada. Cuando fueron a la comisaría a ver dónde estaba el joven, no lo encontraron. Finalmente su cadáver fue localizado en el Periférico de Coche, supuestamente se había enfrentado a la policía.
Un octubre violento
Estas son apenas tres de las personas que fueron asesinadas, a manos de la delincuencia común o de funcionarios policiales, durante el mes pasado en Caracas, según datos recopilados por el Monitor de Víctimas. En octubre se registró la muerte de al menos 24 personas en la capital.
De acuerdo con los datos recopilados por esta iniciativa periodística, en lo que va de año se han registrado al menos 279 homicidios. En octubre se informó sobre 24 muertes violentas, cuatro menos que en septiembre, cuando se reportaron 28.
82% de las víctimas registradas son hombres y, aunque ha aumentado la proporción femenina, todavía la diferencia es grande. En cuanto al total de víctimas contabilizadas, 88% son civiles y 77% tienen algún tipo de ocupación laboral”
Observatorio de Prensa
Observatorio Venezolano de Violencia
Según el Observatorio de Prensa del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV), Región Capital, los homicidios continúan siendo el delito más recurrente en el área metropolitana de Caracas. Datos que se basan en noticias publicadas por la prensa, lo que podría invisibilizar otros delitos, como por ejemplo los hurtos.
De acuerdo con los datos del Observatorio, durante octubre, en Caracas ocurrieron “23 eventos violentos consumados, de los cuales el homicidio prevaleció con 65%, es decir, cerca de siete de cada diez víctimas”. Otro delito frecuente durante ese mes fue el robo con 26% y la tentativa de homicidio con 9% .
Para el OVV, según lo reportado en los medios, hubo al menos 23 víctimas mortales de hechos delictivos. Esta organización destaca que familiares y conocidos de las víctimas fueron los principales victimarios, por encima de la delincuencia común y los funcionarios de los organismos de seguridad, en una muestra de 12 casos en los que se conocieron las características de los victimarios.
El Observatorio agrega que en la mitad de los hechos, los delitos fueron cometidos por familiares o conocidos, principalmente pareja y expareja, mientras que la delincuencia común y presuntos funcionarios de organismos de seguridad fueron los victimarios, con 25% cada uno.
Según la nota, el OVV también contabilizó “seis casos de muertes por intervención policial (MIP). Los cuerpos de seguridad del Estado, responsables de estas acciones, fueron el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) por partes iguales”.
Las víctimas habituales: los jóvenes
La violencia continúa afianzada en jóvenes y personas de escasos recursos, el monitoreo del OVV de octubre ratifica estos patrones demográficos que caracterizan la violencia venezolana.
“Seis de cada 10 víctimas se ubican entre 20 y 34 años, estas, sumadas al grupo etario entre 30 y 34 años, que fue el más afectado en octubre, conforman la gran mayoría de las víctimas en Caracas”.
Asimismo, 82% de las víctimas registradas son hombres y, aunque ha aumentado la proporción femenina, todavía la diferencia es grande. En cuanto al total de víctimas contabilizadas, 88% son civiles y 77% tienen algún tipo de ocupación laboral.
En opinión del OVV, la alta cifra de jóvenes víctimas no deja de preocupar, “se trata de una población cuyas vidas están sometidas a la inseguridad y la violencia”.
Octubre, un mes de calle
El 59% de los hechos registrados por el OVV ocurrieron en días de semana. Mientras las calles y los hogares fueron los principales espacios con porcentajes de 65% y 30% respectivamente.
Agregan que es frecuente observar gran afluencia de personas en las calles en octubre por el inicio de las actividades escolares y es en los espacios abiertos donde se comete la mayoría de los crímenes.
Seis de cada 10 víctimas tienen entre 20 y 34 años, estas, sumadas al grupo etario entre 30 y 34 años, que fue el más afectado en octubre, conforman la gran mayoría de las víctimas en Caracas”
Observatorio de Prensa
Observatorio Venezolano de Violencia
Los académicos destacan que no deja de ser alarmante la frecuencia de eventos que ocurren en los hogares: “El fenómeno de la violencia intrafamiliar ha adoptado muchas formas, entre ellas, el abuso sexual y físico, amenazas y agresiones que provocan daños físicos graves e incluso la muerte”.
El gran arsenal de armas de fuego
Según los datos del OVV, 56% de los delitos se cometieron con armas de fuego y 33% con armas blancas. Las primeras obedecen más a los crímenes cometidos por la delincuencia, que ha logrado hacerse con un gran arsenal debido a años de falta de atención a los parques de la FANB, de donde sale gran parte de esas armas.
Por otra parte, contusiones, asfixia y armas blancas son más usados por delincuentes de baja monta, drogadictos y sin techo, así como por familiares y conocidos de las víctimas.
Se trata de armas que son fáciles de esconder o pueden ser de oportunidad, es decir, se consiguen en la vivienda de las víctimas y son utilizadas al momento de la agresión; al igual que golpes y estrangulaciones.

