Tres integrantes de una familia resultaron muertas y una cuarta herida, luego de que se produjera la deflagración de una bombona de gas en el interior de una vivienda ubicada en el sector Altavista de Catia, parroquia Sucre del municipio Libertador.
El hecho ocurrió la noche del pasado 26 de noviembre en la vivienda de la familia Marrón Acosta, ubicada en la calle cuarta de la mencionada localidad capitalina, cuando la adolescente Lorges Marrón sintió un fuerte olor a gas proveniente de la cocina de su casa y alertó a sus padres y a un tío, quienes cuando fueron a verificar encendieron la luz y se produjo el estallido.
Como consecuencia de la explosión resultaron afectados Lorenzo Antonio Marrón Iriza (50), su esposa Carmen Argelia Acosta (47) y su hija adolescente, así como Alexis José Iriza (39), quienes fueron trasladados inicialmente al hospital Dr. José Gregorio Hernández de Los Magallanes de Catia de donde fueron remitidos a otros centros hospitalarios debido a la gravedad de sus lesiones.
Lorenzo Antonio Marrón Iriza, quien sufrió quemaduras en el 50% del cuerpo y su esposa Carmen Argelia Acosta, con quemaduras en el 80% de su humanidad, fueron trasladados a la Unidad de Quemados del hospital Miguel Pérez Carreño, su sobrino, Alexis José Iriza, con 50% de quemaduras, fue remitido a la misma unidad en el Hospital Ana Pérez de León II. La adolescente fue la que resultó menos afectada, sufrió quemadas en un brazo y fue atendida también en el hospital Pérez Carreño.
Aun cuando tres de los afectados sobrevivieron a la primera etapa de la recuperación, la gravedad de las lesiones fue tal que murieron. Carmen Argelia falleció el primero de diciembre; el pasado lunes cuatro de diciembre, murió Lorenzo Antonio y el martes 5 de diciembre se produjo el deceso de Alexis José.
Familiares de Lorenzo Antonio Marrón Iriza, indicaron que el hombre se dedicaba a la latonería y pintura, era dueño de un taller ubicado en Sarría. Agregaron que la vivienda de una planta en la que habitaba el grupo familiar resultó totalmente destruida por la deflagración de la bombona.
Riesgo permanente
En los últimos años medios de comunicación y asociaciones de vecinos han alertado sobre la creciente inseguridad que representa el uso de gas doméstico, debido al deterioro de las bombonas y contenedores.
Un estudio elaborado por la Asociación Venezolana de Empresas Distribuidoras de Productos Petrolíferos y Energéticos (Avepae), señala que aproximadamente 80% de las bombonas están dañadas, deterioradas, oxidadas o presentan algún tipo de fugas sin que sean sustituidas oportunamente, lo que representa un riesgo, tanto para los usuarios como para los operadores del servicio de distribución del gas doméstico.
Por otra parte, autoridades bomberiles han alertado sobre el mal estado en que se encuentran las instalaciones de gas. Muchas viviendas y comercios en Venezuela no cuentan con un mantenimiento adecuado de sus instalaciones de gas, lo que provoca las constantes fugas de gas que pueden estallar en caso de chispas o llamas.
Además, los altos precios de los sistemas de válvulas y conectores hacen que muchas familias pospongan su reparación o cambio, por lo que se producen fugas que pueden ocasionar estallidos.
Asimismo, la falta de conocimientos técnicos por parte de los operadores de las plantas de llenado y de los transportistas de los cilindros hace que le den un trato no adecuado, como sobrecarga, golpes en las válvulas, manejo riesgoso que termina comprometiendo la integridad de estos equipos.

