Según la Organización de Naciones Unidas (ONU), cada hora son asesinadas cinco mujeres, niñas o adolescentes
Desde hace años una alarma ha venido sonando, alarma que al parecer acostumbró a quienes deberían responder a ella hasta que finalmente terminó siendo ignorada. Organizaciones feministas han llamado la atención y alertado sobre los femicidios en nuestro país, han pedido se declare una emergencia en esta materia y han sido ignoradas.
La sordera oficial ocultó golpes y gritos, pedradas, puñaladas y disparos asesinos que han acabado con cientos de mujeres. Esa falta de respuestas ha sido un cómplice silencioso en la sangría que enluta los hogares venezolanos.
Decenas de historias se acumulan. Como la de Ziskeily Andrea Cordovés Figueroa, de 19 años de edad, estudiante de Ingeniería de Sistemas y modelo, quien fue degollada por dos compañeros en las instalaciones de su universidad. Las autoridades aseguran que fue un crimen por envidia. “Se la daba de inteligente”, dijeron sus asesinos.
También está la muerte de Jackeline Alexandra Franchesca Ríos Pinzones, oficial de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), cuya muerte fue calificada como un suicidio, según dijo su pareja, el policía Víctor Reyes.
Las experticias policiales revelaron que no hubo ningún suicidio en la vivienda ubicada en Valencia. Víctor Reyes le disparó a Jackeline Ríos con su arma de fuego y luego simuló el suicidio para evadir responsabilidades.
Utopix: Al menos 169 femicidios
Día tras día se acumulan los femicidios. Mientras las organizaciones no gubernamentales y agrupaciones feministas levantan data sobre estos hechos, las autoridades mantienen una política reactiva, limitada a investigar los casos y a tratar de dar con los asesinos, pero no a prevenir este flagelo.
Entre las organizaciones que hacen seguimiento al tema, encontramos al colectivo Utopix, cuyo Monitor de Femicidios se ha posicionado como uno de los más confiables del país. Esta plataforma presenta informes mensuales sobre femicidios en el país y en el exterior y es el único que clasifica la violencia obstétrica.
Debemos visibilizar y darle voz a las mujeres, niñas y adolescentes asesinadas, el Estado venezolano debe tomar acciones urgentes ante el incremento de la violencia”
Aimeé Zambrano
Coordinadora de Utopix
De acuerdo con los datos presentados por Utopix, hasta el mes de octubre, los femicidios registrados en el país son al menos 169. De ellos, al menos 15 fueron cometidos solo durante ese mes.
En su informe también expresan su preocupación: “Desde el Estado no existen propuestas para enfrentar esta problemática que afecta de manera estructural al país. Es imprescindible el desarrollo de un Plan de Emergencia Feminista para prevenir, atender y mitigar la violencia de género contra mujeres, niñas y adolescentes”.
La antropóloga Aimeé Zambrano, coordinadora de Utopix, insiste en que ante esta realidad “debemos visibilizar y darle voz a las mujeres, niñas y adolescentes asesinadas” y exige al Estado venezolano acciones urgentes ante el incremento de la violencia. Zambrano además recuerda el valor de la denuncia contra la impunidad que ampara a los agresores.
Un femicidio cada tres días
Por otra parte, Cotejo.info, plataforma de comunicación de Medianálisis, en su contador de mujeres asesinadas en Venezuela, que recopila desde el año 2019 información sobre los femicidios, informó que hasta el 15 de noviembre se registraron 113 femicidios en Venezuela.
Según esta web, en un período de 315 días de 2023 se había cometido un promedio de un femicidio cada tres días.
Buscar la felicidad y encontrar la muerte
Uno de los hechos que más ha marcado la dinámica nacional es la crisis migratoria. Millones salieron a buscar un futuro en otros países, y a veces, ese sueño se convirtió en pesadilla.
La mujer migrante es más vulnerable que el hombre. Está expuesta a ser explotada y esclavizada laboral y sexualmente, se enfrenta a la violencia en condiciones de inferioridad física; en muchos lugares es considerada como un objeto que se “desecha” al no servir, entendiendo por “desechar” a matar.
Al respecto, Utopix señala que en octubre se registraron siete femicidios de venezolanas en Colombia, Perú, Estados Unidos, Ecuador y Trinidad y Tobago.
El hogar… un lugar mortal
La seguridad que representa el hogar es un mito. Aunque es cierto que la casa es segura ante las contingencias que pueden ocurrir en las calles, para una mujer o una niña estar detrás de sus paredes no es sinónimo de estar segura.
Un informe elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc) y ONU Mujeres, advierte sobre este riesgo. Según datos del año 2021, “al menos cinco mujeres o niñas fueron asesinadas cada hora por algún familiar. De las 81.000 mujeres y niñas asesinadas el año pasado en todo el mundo, 45.000, alrededor del 56%, murieron en sus casas a manos de sus parejas u otros familiares”.
De las 81 mil mujeres y niñas asesinadas el año pasado en el mundo, 45 mil, alrededor del 56%, murieron en sus casas a manos de sus parejas u otros familiares”
Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc)
y ONU Mujeres
En contraposición, el porcentaje de homicidios masculinos perpetrados en las mismas circunstancias fue de 11%, 35% menos.
Esa cifra corresponde al crimen más extremo: el asesinato. En el hogar también se cometen, y con muchísima más frecuencia de la que se cree, violaciones, abusos y maltratos, sin que se haga mucho, por no decir nada, por evitarlas.
La violencia por razones de género no es inevitable
La ONU en su informe destaca que los asesinatos relacionados con el género, así como otras formas de violencia contra las mujeres y las niñas, no son inevitables.
“Estos crímenes pueden y deben prevenirse con una combinación de medidas como la identificación temprana de las mujeres afectadas por la violencia, y acceso a un apoyo y protección centrados en las supervivientes”, aconseja el texto.
Otras recomendaciones son abordar las causas profundas, como el machismo; proponen transformar las masculinidades, erradicar las normas sociales perjudiciales y eliminar las desigualdades estructurales de género.

