Más de la mitad de las muertes violentas ocurridas en 2023 están bajo averiguación
Según el Observatorio Venezolano de la Violencia (OVV), en 2023 ocurrieron 6.973 muertes violentas en el país. De ellas, 1.956 (28%) fueron presuntos homicidios. El observatorio además contabilizó que 953 casos (14%) ocurrieron en las denominadas intervenciones policiales, que no son otra cosa que muertes ocurridas a manos de policías o militares.
La organización no gubernamental, creada a comienzos del año 2005 para monitorear el fenómeno de la violencia, la inseguridad y la percepción que de ella tiene la sociedad venezolana, reportó en su balance del año pasado que 4.096 casos (58,6%) se encuentran bajo la límbica denominación de “muertes en averiguación”. Casos en los que la causa e intención de la muerte no han sido aclaradas.
Los datos recopilados por el OVV señalan que durante 2023 hubo un promedio de 581 muertes violentas por mes, 134 por semana, o sea 19 cada día; y en los casos de enfrentamientos con la policía, ocurrieron en una media de 79 muertos mensuales -18 por semana-, o sea que cada día de 2023 tres personas murieron a manos de uniformados.
Nueva etapa de la violencia
Al analizar los datos, el OVV considera que Venezuela se encuentra a las puertas de una nueva fase de la violencia crónica que la afecta. “Hay una regularización y estabilización de los eventos violentos, registrando un descenso en comparación con los últimos dos años”, indica.
El observatorio considera que esta reducción puede ser atribuida “a la disminución de la delincuencia ‘desorganizada’”, así como a la concentración y monopolización de la violencia por organizaciones criminales poderosas, que además se focalizaron en “nichos de oportunidades”, como la trata de personas, la explotación de oro y minerales preciosos y el tráfico de drogas, entre otros.
«En 2023 hubo un promedio de 581 muertes violentas por mes, 134 por semana, o sea 19 cada día; y en los casos de enfrentamientos con la policía, ocurrieron en una media de 79 muertos al mes, 18 semanales, o sea que cada día de 2023 tres personas murieron a manos de policías”
Informe Anual de Violencia 2023
Observatorio Venezolano de Violencia
Vale destacar que esa “violencia desorganizada”, compuesta por bandas pequeñas ubicadas en las zonas más deprimidas del país, genera una alta letalidad, y es precisamente en esas zonas donde se centraron los operativos policiales de mano dura.
En ese sentido, el crimen desorganizado se redujo. Primero por la pérdida de oportunidades, en un país sumido en una grave crisis económica, luego por los operativos de mano dura emprendidos. Esto llevó a miles de criminales a huir del país, escondidos entre millones de migrantes.
El observatorio además considera que el crimen se readaptó. Hubo acuerdos de distribución de tareas en las fases de “negocios”, así como en la delimitación de las zonas de actuación de las bandas, lo que permitió la expansión y el fortalecimiento de muchas de esas organizaciones.
Pero en los municipios y estados en disputa, donde no hay acuerdos o donde no se han consolidado dominios criminales, la violencia persiste.
En este sentido, Venezuela se encuentra a las puertas de una posible “mexicanización” o “colombianización” de su violencia, con el surgimiento de poderosos cárteles como los de Sinaloa, Juárez, Jalisco, Tijuana, Cali, o Medellín. Como ejemplo podemos citar el caso del Tren de Aragua, entre otras megabandas.
Tres años de caída
Uno de los datos resaltantes de la investigación es que por tercer año consecutivo, las cifras de la violencia caen, lo que en sí es una buena noticia. El observatorio registró un descenso de casi 16% en los asesinatos en comparación con 2022. En 2023 se registraron 1.956 asesinatos, 15,9% menos que en 2022, cuando se registraron 2.328.
El informe señala que “los homicidios experimentaron 372 muertes menos. Las “intervenciones policiales” cayeron 23,1% con 287 decesos menos, y las muertes bajo averiguación mostraron el mayor declive, con una disminución del 29,9%, en total fueron 1.735 menos”.
En 2023, la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes fue de 26,8, o sea 8,5 puntos menos en comparación con los años 2022 y 2021, cuando la tasa se situó en 34,9 y 35,3 respectivamente.
Violencia por regiones
Al estudiar los crímenes por regiones, el estado Delta Amacuro encabeza la estadística nacional con una tasa de 16,1 muertes por cada 100 mil habitantes, seguida por Caracas con 13,4 y Sucre con 12,6.
Dato importante es que el primer y tercer lugar lo ocupan dos estados orientales, con salida al Mar Caribe, entidades que desde hace años han presentado una notable ausencia de fuerzas policiales, lo que ha permitido el establecimiento de mafias de tratantes de personas y narcotraficantes.
Pero en cifras redondas, el mayor número de homicidios por entidad federal fue registrado en los estados Miranda con 279 víctimas, Distrito Capital con 223 y Zulia con 205.
Al observar los decesos a manos de policías, los estados donde ocurrieron mayores cantidades de muertes fueron Miranda con 227 víctimas, Carabobo con 131, Zulia con 115, Aragua con 100 y el Distrito Capital con 96.
«Aunque las cifras de la violencia han caído, en los municipios y estados donde no hay acuerdos o donde no se han consolidado dominios criminales, la violencia persiste”
Informe Anual de Violencia 2023
Observatorio Venezolano de Violencia
Destaca que en el estado Carabobo las muertes por intervención policial superaron a las víctimas de la delincuencia, mientras que en los estados Miranda y Aragua ambas categorías fueron similares.
Las cifras relacionadas con el género
Un dato importante en el estudio es que se mantiene la masculinización de la violencia. En otras palabras, la mayor parte de las víctimas de la violencia fatal en el país son de sexo masculino: 61,4% de las víctimas de lesiones personales fueron hombres así como 88,4% de los asesinados y 98,6% de las víctimas de la violencia policial.
En los casos de violencia delincuencial, 95% de las víctimas fueron hombres, pero destacan que en otros asesinatos, los cuales “pueden ser razonablemente asociados a la violencia de género”, 56% de las víctimas fueron mujeres.
Señala el informe que la victimización femenina varió notablemente desde un nivel muy bajo, en el caso de las muertes por intervención policial, que fueron del 1,4%, hasta el porcentaje muy alto en las violaciones, donde fueron el 96% de las víctimas conocidas.
Al analizar la violencia no fatal, la división es de 39% para las mujeres y 61% para los hombres.

