Ecuador: La migración venezolana entre la violencia y la xenofobia

Una guerra de bandas contra el Estado terminó convertida en la excusa para afianzar la xenofobia 

El pasado 9 de enero grupos delictivos ecuatorianos realizaron una inesperada acción: tomaron el canal de TC Televisión de Guayaquil, secuestraron a funcionarios policiales y militares, y realizaron ataques armados contra universidades. 

La acción, que dejó decenas de muertos, fue el punto culminante de una ola de violencia que venía agravándose en el país andino desde mediados del año pasado, cuando fue asesinado el candidato presidencial Fernando Villavicencio. 

El recrudecimiento de la violencia tenía un objetivo: arrinconar al gobierno y obligarlo a negociar con los grupos que eran blanco de medidas dirigidas a reducir los índices de inseguridad.

También se cree que esos ataques buscaban abrir un camino para facilitar la salida del país de José Adolfo Macías, alias “Fito”, líder de la banda “Los Choneros”, quien días antes se escapó de una cárcel ecuatoriana.

Tras el conflicto armado interno, el presidente Daniel Noboa declaró el estado de emergencia que, entre otras medidas, ordenó la deportación de unos 1.500 extranjeros presos y la exigencia de antecedentes penales certificados a los migrantes que ingresen por tierra, amén de otras medidas en materia de seguridad ciudadana.

La montaña rusa de la violencia 

El observatorio continental del crimen, Insight Crime, señala que “en 2023, Ecuador, en medio de las guerras entre bandas por el control de los flujos de drogas, se situará entre los tres primeros, aventajando a países como Honduras, Venezuela y Colombia”.

«Mediáticamente, el tema ha sido mal manejado, durante mucho tiempo se trató la migración con mucha desinformación, al igual que en Perú y Chile, donde ha imperado una continuidad desinformativa xenofóbica»

Luis Daniel Luengo
Periodista y docente universitario venezolano radicado en Ecuador 

El Observatorio Venezolano de Violencia, en su análisis regional de 2023, agrega que “la tasa de homicidios podría llegar a 44 muertes por cada cien mil habitantes en 2023, la más alta de la región, tras mantenerse al alza y a la baja desde finales del siglo XX, con picos que van de seis muertes por cada 100 mil habitantes en 2009 a 18 en 2019”.

Los rostros de la violencia

El tema de la violencia en Ecuador está íntimamente relacionado con el tráfico de drogas. Su extensa frontera con Colombia y su salida al Pacífico le da una privilegiada posición geopolítica, y en la Amazonia las bandas armadas encontraron una fuente de ganancias explotando minerales preciosos. Además, en todo el país las bandas se dedican al robo, extorsión, sicariato, explotación y trata de personas, entre otros. 

La eliminación de la base antidrogas que mantenía Estados Unidos en Manta terminó fortaleciendo las bandas de narcotraficantes locales y puso a Ecuador en el centro de una lucrativa narco ruta. 

En ese panorama, actores nacionales e internacionales infiltraron el Estado para garantizar un flujo constante de droga a Asia y a la costa oeste de EEUU.

Entre los internacionales están las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y los cárteles mexicanos de Sinaloa, Jalisco Nueva Generación y Juárez.

También están las bandas locales. Las principales son “Los Choneros”, pioneros en alianzas con narcotraficantes internacionales, y “Los Lobos”, aliados con los “Tiguerones” y “Chone Killers”, entre cientos de bandas más. 

Para Jefferson Díaz, periodista venezolano especializado en temas de migración y radicado en Quito, otro factor a tomar en cuenta en la crisis ecuatoriana es la situación penitenciaria. 

“Desde el año 2021 se venía desarrollando una guerra entre delincuentes por el control de las cárceles, con una serie de masacres que han dejado cientos de muertos”, afirma.

Robamos el tetero al Niño Jesús 

En medio de este panorama de violencia, a partir de 2017 se presenta un nuevo actor, que no llegó tras la altiplánica cocaína, ni del amazónico oro: la migración venezolana, que, huyendo de una crisis que la azotaba, terminó convertida en el chivo expiatorio de la crisis ecuatoriana.

La Plataforma de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes (R4V) señala que para agosto de 2023 en Ecuador había unos 475 mil migrantes venezolanos.

“La xenofobia se convierte en la excusa perfecta para evadir responsabilidades. Cada vez que los países receptores están en problemas, encuentran en el migrante al culpable perfecto”, puntualiza Díaz.

“Parece que los venezolanos le robamos el tetero al Niño Jesús. Políticos y medios hacen generalizaciones. En las últimas campañas presidenciales la migración venezolana fue de los temas más tratados; dijeron que hay que hacer algo con nosotros, que hay que deportarnos, nos acusan de la inseguridad, o del desempleo, sin datos ni evidencias, solo siembran las raíces del odio”, acota.

«La xenofobia se convierte en la excusa perfecta para evadir responsabilidades. Cada vez que los países receptores están en problemas, encuentran en el migrante al culpable perfecto»

Jefferson Díaz
Periodista venezolano especializado en temas de migración y refugiados 

La xenofobia se extendió y muchos venezolanos se fueron. “Se dice que en Ecuador hay casi medio millón de venezolanos, pero si llegamos a 220 mil es mucho. Miles se hartaron de no tener trabajo, de que sus derechos fuesen vulnerados, del maltrato, y se fueron, eso lo vemos en las cifras de niños venezolanos inscritos en el sistema escolar: en 2022 había 56 mil, este año llega a 22 mil, 40% menos”, recuerda Díaz.

Xenofobia selectiva: hay una migración buena y una mala

A juicio de Luis Daniel Luengo, periodista y profesor universitario residenciado en Ecuador, uno de los problemas de la xenofobia es que es selectiva, “hay una migración buena y una mala, se le facilita el camino a la regularización para unos y se le dificulta a otros”.

Ejemplificó con el precio de la visa ecuatoriana para los venezolanos, que durante el gobierno de Lenin Moreno llegó a costar $200, monto que estimuló el ingreso ilegal de las personas, luego bajó a $30 durante la gestión de Guillermo Lasso.

Acotó que mediáticamente el tema migratorio ha sido mal manejado: “Durante mucho tiempo se trató la migración con mucha desinformación, tal como ocurrió en Perú y Chile, donde hubo una continuidad desinformativa xenofóbica, pero reconozco que en los últimos dos meses he observado un manejo más responsable del tema”.

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