Entre 2003 y 2021, la ONU registró más de 450 mil víctimas en todo el mundo
El pasado 30 de julio los cadáveres de dos jóvenes fueron localizados en la población de Topilejo, en Ciudad de México. Lo brutal de la muerte de las dos víctimas hizo que las autoridades y medios pusieran su mira en el caso.
Al poco tiempo las jóvenes fueron identificadas como dos migrantes venezolanas, las hermanas Stephanie y Susej, de 19 y 21 años de edad, cuyos apellidos no fueron suministrados por las autoridades aztecas. Los cuerpos presentaban signos de tortura, además habían sido abaleados y quemados.
Una de las primeras cosas que se hizo fue trazar un vínculo entre las dos jóvenes y su condición de migrantes. Se presumió que fueron trasladadas hasta México por bandas dedicadas a la trata y explotación de personas. Poco tardarían en hallar una conexión con la banda transnacional Tren de Aragua, organización criminal que en los últimos años se ha convertido en el monstruo del continente y la excusa perfecta de las autoridades para estigmatizar a los migrantes venezolanos.
Es importante destacar que la trata no es un “negocio” nuevo en un México controlado por los carteles de la droga, que también dominan el tráfico de personas hacia Estados Unidos. Allí tampoco es nuevo el tema de los femicidios, basta recordar la ola de asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez, pero para lavarse la cara lo mejor es crear monstruos nuevos.
El drama de la migración
La migración es el drama que ha marcado la humanidad. Se dice que la “historia la escriben los ganadores”, pero la verdad es que la historia se construyó en caminos andados por millones de migrantes.
Cuando las rutas son difíciles y peligrosas, el migrante requerirá de transportes, botes para navegar mares y ríos, guías para atravesar parajes peligrosos. Trechos en los que el dinero abre el camino, pero cuando no hay efectivo, el propio migrante se convierte en moneda de cambio.
«Unas 2,5 millones de personas son víctimas de la trata, algunos cálculos estiman que por cada víctima identificada hay 20 más sin identificar”
Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc)
Existe todo un mercado para “facilitar el viaje”, es una industria dedicada a trasladar personas, desde las propias fronteras nacionales hasta el lugar de llegada. Como negocio implica logística y organización. Las bandas evolucionan para cubrir cada paso: captar migrantes, trasladarlos, ubicarlos en casas seguras, evadir las autoridades y llevarlos a su destino.
Otras bandas son de “high profile”, como la recién desarticulada de la influencer brasileña Kat Torres, que convertía a aspirantes a modelos en prostitutas vip. En fin, es un mercado que se mueve en todos los rangos sociales.
50 millones de víctimas
Según estimaciones en México, la trata de personas es el tercer negocio ilícito más lucrativo después del tráfico de drogas y de armas. Las niñas y las mujeres representan poco más de 72% de las víctimas, señaló la ONG Pozo de Vida.
La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc) estima que 2,5 millones de personas son víctimas de la trata, pero algunos cálculos estiman que por cada víctima identificada hay 20 más sin identificar, por lo que la cifra se elevaría a la escalofriante cantidad de 50 millones de personas.
Entre 2003 y 2021, la Unodc registró más de 450 mil víctimas a nivel global, siendo las mujeres el grupo más afectado. La ONU también calcula que casi 21 millones de personas en el mundo son víctimas del trabajo forzoso, lo que incluye la explotación sexual.
La mayoría de las víctimas son identificadas porque escapan de sus explotadores, estas representan 41% de los casos conocidos. En 28% las víctimas fueron liberadas por fuerzas de seguridad.
Beatriz Sánchez, fiscal especializada en Trata de Personas y Extranjería en España, señaló en una entrevista a Forbes que “por cada mujer detectada, hay otras veinte que no lo están”.
Las muñecas de internet
La trata de personas es un mal que afecta mayoritariamente a las mujeres. 75% de las víctimas son mujeres y niñas. En el caso de la explotación sexual, son el 98%, y 92% de las migrantes dedicadas a la prostitución, lo hacen obligadas.
«En México la trata de personas es el tercer negocio ilícito más lucrativo después del tráfico de drogas y de armas”
ONG Pozo de Vida
Muchas de las víctimas, especialmente las más jóvenes, son captadas con trampas que las hipnotizan, les ofrecen una vida de libertad, fiestas, lujos, “serán unas muñecas”. Pero el destino, en el mejor de los casos, les depara cuartuchos, burdeles malolientes y ranchos saturados. Realidad pura y cruda.
Cuando llegan a las manos de sus amos, de esas muñecas solo quedan ilusiones.
Es importante saber que no todo es sexo
Uno de los problemas con este delito, es que muchas veces se piensa que la trata solo es explotación sexual, y se ignoran sus otras formas.
También está el trabajo y la servidumbre forzada de migrantes, quienes son obligados a trabajar para empresas, haciendas y hasta como cuidadores de casas de familia a cambio de sueldos miserables y alojamientos paupérrimos.
Los más pequeños son “alquilados” para ser usados en la mendicidad o para fines sexuales. Muchos son obligados a trabajar en plantaciones, botes o en industrias dedicadas a la manufactura. Otros quedan atrapados en redes delictivas y son usados para la venta de drogas bajo la amenaza de ser asesinados
En la mayoría de los casos, estas personas son captadas bajo engaño en sus países de origen y sometidos al poco tiempo de cruzar la frontera. Les quitan sus documentos y les dicen que deben cantidades enormes de dinero y que serán liberados cuando paguen, cosa que es prácticamente imposible.

