Sombras del mal: La transexual asesina liberada dos veces

A pesar de haber sido detenido por varios crímenes siempre pudo regresar a las calles

¿Qué sucede cuando un asesino en serie es liberado y vuelve a matar? ¿Cuando nuevamente es encerrado pero la justicia de nuevo falla a su favor? ¿Qué le dice el Estado a los familiares de sus víctimas?

Muchas veces nos sorprenden esos países “desarrollados” donde la delincuencia es un mal poco común, la violencia es casi excepcional y las cárceles están poco menos que vacías. Por ejemplo, Finlandia.

En esta historia veremos cómo la justicia finlandesa, en su afán de dar castigos “justos”, terminó liberando, no una, sino dos veces, a un asesino serial. Conoceremos la vida de Jukka Lindholm, nacido en julio de 1965, quien luego se cambiaría el sexo y el nombre a Michael Maria Penttilä.

De su infancia solo se conoce que vivió en la ciudad de Oulu, y que experimentó abusos y carencias desde temprana edad.

En 1981 Lindholm secuestró a una chica de 15 años a quien golpeó, estranguló con bufandas y amenazó con violarla. La chica escapó y él fue detenido y condenado a una multa y a una pena de prisión en suspenso. Robos y ataques lo llevaron a la cárcel en 1984, pero al año estaría de vuelta en las calles.

El 26 de octubre de 1985 cometería su primer asesinato conocido: una camarera de 48 años en su apartamento de Oulu. La víctima no era otra que su mamá, Laina Lahja Orvokki Lindholm. El crimen estuvo sin resolver hasta que lo confesó un año después.

En 1986 conoció a dos niñas de 12 años y las convenció de ir a su apartamento, donde encerró a una de ellas en un armario, abusó de la otra y luego la asesinó. Más tarde atacó a la primera y la agredió sexualmente, pero como estaba borracho, la niña escapó. Lindholm huyó a un bosque pero fue detenido.

En 1987 fue condenado a nueve años de prisión por dos cargos de homicidio involuntario, pero el Tribunal de Apelación sostuvo que la muerte de su madre había sido por negligencia y redujo la sentencia a siete años.

En 1993 Lindholm estaba de vuelta en las calles y estranguló a una mujer de 42 años. Fue detenido, un mes después escapó y más tarde fue recapturado. Fue condenado a 10 años de prisión.

Allí comenzó a utilizar ropa de mujer y exigió que lo comenzaran a tratar como tal, se quejó ante el Defensor del Pueblo del Parlamento finés y más tarde se casó con Hennele Penttilä, una lesbiana condenada a cadena perpetua, y cambió su nombre a Michael Maria Penttilä.

En 2008 fue liberada, aún en contra de los especialistas. Durante un año estuvo alejada de problemas, pero sus impulsos asesinos regresaron y en 2009 intentó infructuosamente estrangular a una mujer.

Meses más tarde fue a una cita con una masajista y la estranguló, pero la dejó con vida. Nuevamente fue condenada a prisión, seis años por intento de homicidio, pero la pena fue por agresión agravada y se estableció una condena de cuatro años.

Lograron mantenerla en la cárcel hasta 2018. El 13 de abril, nuevamente liberada y asesinó a una prostituta. Esta vez, finalmente, la justicia se dio cuenta de la cantidad de errores que había cometido y la condenó a cadena perpetua. Hoy sigue en prisión.

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