El niño tenía una «condición especial». Según el infanticida, «no le hacía caso»
A 23 años y ocho meses de cárcel fue condenado un hombre por el asesinato de su hijastro de tan solo nueve años de edad.
Luis Manuel Mejías, de 48 años, fue acusado por la Fiscalía por los delitos de homicidio intencional calificado por motivos fútiles a título de autor y simulación de hecho punible.
Mejías confesó que asesinó a su hijastro Keiner Saúl Pérez, de nueve años, porque «no le hacía caso». El menor tenía una «condición especial», destacó El Pitazo.
Funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) encontraron el cadáver del niño el sábado 22 de junio en un matorral del sector Quebrada Seca de la carretera Petare-Guarenas.
El 19 de junio el padrastro buscó al niño en el colegio porque el resto de la familia participaba en un acto político. Cuando la mamá del menor regresó a la casa, ubicada en el sector Las Clavellinas de Guarenas, el padrastro le dijo que Keiner había desaparecido de la vivienda pasadas las 3:00 pm.
Al recibir la denuncia de la desaparición del niño, la policía comenzó a buscarlo. Encontraron el cadáver el sábado 22 de junio oculto bajo un matorral cerca de la carretera Petare-Guarenas.
Mejías fue arrestado y confesó el crimen. Aseguró que lo golpeó porque el niño no lo obedecía. Dijo que envolvió el cadáver en una cobija, lo escondió en una maleta y lo abandonó cerca del Cementerio Jardines de El Cercado.
El hombre fue condenado a 23 años y ocho meses de cárcel por un tribunal de control del Circuito Judicial Penal del estado Miranda.

