La búsqueda de la "selfie perfecta" se ha convertido en una de las principales causas de muerte accidental vinculada al uso de redes sociales (Imagen cortesía)

Morir en vivo: La epidemia silenciosa de las redes sociales

Desde muertes transmitidas en vivo hasta la explotación de vulnerabilidades para vender contenidos, la viralidad en redes sociales ha creado un panorama de riesgos mortales

Las redes sociales han revolucionado la comunicación y la difusión de información, permitiendo a quienes publican alcanzar notoriedad y viralidad. 

Sin embargo, esta búsqueda de reconocimiento puede llevar, en ocasiones, a conductas extremas y comportamientos de alto riesgo que no solo ponen en peligro la vida de quienes quieren ser protagonistas, sino que se extienden a su alrededor. 

Datos recopilados dejan en evidencia que la presión por obtener “likes” y seguidores se ha convertido en un motor clave de acciones que terminan de manera trágica.

Muerte en vivo

El pasado 18 de agosto, el productor de contenido francés Raphael Graven (46), conocido bajo el nombre de «Jean Pormanove» or «JP, murió en una transmisión en vivo en la que era sometido a golpes y humillaciones para que cumpliera el reto de no dormir. 

“La búsqueda de reconocimiento puede llevar a conductas extremas y comportamientos de alto riesgo que no solo ponen en peligro la vida de quienes quieren ser protagonistas, sino que se extienden a su alrededor”

Guía para medir comportamientos de riesgo en jóvenes”
Banco Interamericano de Desarrollo

Las autoridades consideran que el contenido que producía junto a sus asociados lo condujo a la muerte, el caso se mantiene bajo investigación y las cuentas de sus asociados fueron eliminadas.

Otro caso viralizado fue el deceso de un joven que hacía el reto del “tanque de agua”. Se sumergió en un barril, pero no pudo salir a la superficie y terminó muerto ante la mirada de sus seguidores, quienes viralizaron la tragedia.

Semanas atrás, las autoridades de Estados Unidos iniciaron un juicio contra un adolescente por hacer el reto “the light flashing”, que consiste en cruzar las vías cuando la luz de los semáforos está a punto de cambiar a roja, lanzándose contra los vehículos que transitan, provocando accidentes. 

Retos virales y selfies mortales

Diversos estudios y reportajes han documentado decenas de muertes vinculadas a la transmisión de videos en streaming, retos virales y en la búsqueda de la “selfie perfecta”. 

Un reportaje en Infobae contabilizó 379 muertes atribuidas a selfies entre 2008 y 2021. El 49,9% ocurrió por caídas desde lugares altos; 28,4% fue por accidentes de transporte y 15,3% por ahogamiento. 37,2% de los muertos eran turistas, lo que evidencia el riesgo al exponerse en entornos desconocidos.

Por su parte la BBC reportó que entre 2011 y 2017, 259 personas murieron accidentalmente al intentar capturar un selfie en situaciones extremas. El 72% de las víctimas eran hombres. Además identificó concentraciones de incidentes más elevadas en India, Rusia, Estados Unidos y Pakistán. Investigadores sugieren la necesidad de implementar “zonas prohibidas para selfies” en sitios de alto riesgo para mitigar estos peligros.

Otro de los lugares donde ocurren con frecuencia estas muertes es en las vías férreas, usuarios intentan hacerse fotografías cerca de los trenes en movimiento, y terminan muertos al ser golpeados por el tren.

El País de España por su parte detalla que las caídas desde precipicios, azoteas y acantilados son causa más frecuente de muerte, reportando 216 casos. Otros incidentes como, accidentes vehiculares, ahogamientos y choques con objetos o animales salvajes, completan un panorama en el que la búsqueda de validación en redes sociales se traduce en conductas fatales.

Estudios realizados en el ámbito escolar indican que alrededor del 8% de los adolescentes ha participado en retos virales peligrosos. Se trata de desafíos, que tienen un componente social o solidario, pero a menudo llevan al límite la impulsividad y la necesidad de aprobación, y llevan a algunos jóvenes a realizar actos extremos a cambio de popularidad.

La nueva forma de vender pornografía

En el ámbito del contenido erótico, se ha documentado la utilización de condiciones de vulnerabilidad, como las discapacidades, para generar contenido que atraiga visualizaciones y suscriptores. 

Una de las tendencias usadas para vender contenido erótico consiste en que exuberantes modelos simulan sufrir de síndrome de Down utilizando filtros e Inteligencia artificial, otras simulan sufrir de amputaciones, ser deformes, estar en avanzado estado de gravidez, e inclusive manipulan imágenes para presentarse como menores de edad. 

Plataformas como OnlyFans son espacios donde la precarización del trabajo sexual se confunde con la monetización de la imagen, exponiendo a millones de personas a una explotación que no conoce fronteras y que vulnera la dignidad de quienes sufren de condiciones. 

“Entre 2011 y 2017, 259 personas murieron accidentalmente al intentar capturar un selfie en situaciones extremas. El 72% de las víctimas eran hombres” 

BBC
Estudio sobre muertes y redes sociales

Esta práctica ha generado debates sobre la ética y la explotación de personas y situaciones de vulnerabilidad y además plantea importantes interrogantes sobre la regulación y la protección de los derechos digitales, en especial de los colectivos en riesgo.

Estrategias de prevención 

Ante estos riesgos, expertos han propuesto estrategias para reducir las conductas de riesgo en el entorno digital:

Educación Digital: Impartir talleres y programas formativos que enseñen a reconocer y evitar conductas de alto riesgo. Integrar la educación digital en los currículos escolares para que las nuevas generaciones comprendan la importancia de la seguridad en línea y valoren su integridad física.

Monitoreo: Padres, familiares y educadores deben monitorear y orientar el uso de redes sociales, prestando especial atención a su participación en retos virales, así como a la búsqueda de contenido que pueda exponerles a situaciones peligrosas.

Políticas: Las redes sociales deben implementar políticas más rigurosas para identificar y eliminar contenido que estimule conductas temerarias. 

Regulación: En cuanto a la explotación a través del contenido erótico, es imperativo que se regulen las plataformas que monetizan este tipo de material, garantizando que no se vulneren derechos fundamentales ni se exploten condiciones de discapacidad o vulnerabilidad. 

La búsqueda de la «selfie perfecta» se ha convertido en una de las principales causas de muerte accidental vinculada al uso de redes sociales. CORTESÍA

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