La muerte de una niña de 14 años por una cirugía estética y un triple femicidio transmitido en vivo muestran el rostro más cruel de la violencia contra la mujer en América Latina
La violencia es un tema recurrente en todo el continente americano, miles de personas son asesinadas anualmente en los 35 países que integran esta masa de tierra, y las mujeres no la tienen más fácil en América Latina.
Según numerosos informes de organizaciones de derechos humanos y entes multilaterales, los extremos de la violencia machista y la falta de normas se manifiestan con brutalidad, dejando una estela de víctimas que claman por justicia y políticas efectivas.
En esta oportunidad nos acercaremos a dos casos ocurridos recientemente, en México y en Argentina, que por sus características sacudieron al continente y dejan al descubierto la extrema vulnerabilidad que enfrentan niñas, jóvenes y mujeres, sea por la presión social o por la violencia.
El precio fatal del “cuerpo perfecto”… a los 14 años
Paloma Nicole Arellano Escobedo, una adolescente de 14 años, falleció a principios de septiembre en Durango, México, tras someterse a una cirugía estética que incluía implantes mamarios y lipoescultura.
El caso, que conmocionó a la sociedad mexicana, destapó la falta de regulación en procedimientos estéticos y la presión social sobre menores. La intervención se realizó sin el consentimiento del padre, Carlos Arellano, quien compartía la patria potestad.
“A nivel mundial, se calcula que 736 millones de mujeres –casi una de cada tres– han sido víctimas de violencia física o sexual por parte de su pareja, de violencia sexual fuera de la pareja o de ambas al menos una vez en su vida”
ONU Mujer
El padre descubrió el engaño y el procedimiento quirúrgico durante el velorio de su hija, al revisar el cuerpo y encontrar las cicatrices. La madre de la menor, Paloma Yasmín Escobedo, le había ocultado la verdad, alegando que la niña se había contagiado de Covid 19 para justificar su aislamiento.
Tras la denuncia, la madre y su pareja, el cirujano plástico Víctor Manuel Rosales (quien era el padrastro de la víctima y quien realizó la operación), fueron detenidos e imputados. El trágico suceso pone en el centro del debate la negligencia médica y la responsabilidad penal en casos de procedimientos estéticos fatales.
El caso ha expuesto una cadena de fallas
El trágico deceso de Paloma Nicole Arellano Escobedo revela graves irregularidades médicas y legales.
Pese a que la ley mexicana exige el consentimiento de ambos padres con custodia compartida para intervenciones quirúrgicas en menores, el hospital procedió con el aval exclusivo de la madre. Además, se reveló que el cirujano Víctor Manuel Rosales habría firmado como tutor sin serlo, y la madre, Paloma Yasmín Escobedo, participó como auxiliar sin las acreditaciones necesarias.
La Asociación Mexicana de Cirugía Plástica (Amcper) solo suspendió provisionalmente al médico, una medida interna que no revoca su derecho a ejercer, lo que subraya la ausencia de protección legal y regulatoria.
Expertos y la opinión pública exigen una regulación más estricta para proteger a los menores de procedimientos electivos riesgosos. Este caso trágico enfatiza la urgente necesidad de abordar la presión estética y el bombardeo de redes sociales que impulsan a adolescentes a comprometer su salud por ideales de perfección corporal.
El horror viral: Triple femicidio en Buenos Aires
A solo días de la tragedia de Paloma Nicole, a 7.500 kilómetros de distancia, otra tragedia se desataba. El 21 de septiembre Argentina fue estremecida por un crimen de una brutalidad inaudita.
El hallazgo de los cuerpos desmembrados de tres jóvenes quienes habían sido reportadas como desaparecidas, identificadas como Brenda del Castillo (20), Morena Verdi (20) y Lara Gutiérrez (15) conmocionó a la sociedad argentina.
Las autopsias confirmaron el brutal ensañamiento: las víctimas sufrieron torturas, amputaciones y golpes antes de ser asesinadas. El caso es un escalofriante ejemplo de cómo la violencia machista se cruza con el crimen organizado, usando el cuerpo de las mujeres como territorio de terror.
El horror se elevó al revelarse que la tortura y asesinato fueron transmitidos «en vivo por redes sociales» a un grupo cerrado, supuestamente para enviar un mensaje intimidatorio, por lo que el caso se investiga como una venganza del crimen organizado, o “narco-terrorismo”.
«Durante el primer semestre de 2024 se registraron 355 feminicidios en promedio por mes. Esto significa que en América Latina y el Caribe ocurre un feminicidio cada dos horas»
ONG MundoSur
Mapa Latinoamericano de Feminicidios
El caso ha tomado matiz político y ha desatado masivas movilizaciones de indignación por parte de organizaciones feministas que cuestionan el desmantelamiento de programas de protección estatal por parte del actual gobierno.
Además se ha criticado la revictimización mediática que desvió la atención de la responsabilidad de los perpetradores y la inacción del Estado.
La epidemia silenciosa: femicidios en la región
Los casos de Paloma Nicole en México y el triple femicidio en Argentina no son hechos aislados, sino que son manifestaciones extremas de una problemática estructural que afecta a toda América Latina.
Según datos del Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe (OIG) de la Cepal, en 2023 al menos 3.897 mujeres fueron víctimas de femicidio en 27 países y territorios de la región, lo que representa aproximadamente 11 muertes violentas de mujeres por razón de género cada día, cerca de una cada dos horas.
El Mapa Latinoamericano de Feminicidios, una base de datos colaborativa liderada por la ONG MundoSur, revela que durante el primer semestre de 2024 se registraron 355 feminicidios en promedio por mes, siendo enero el mes con más casos (435). Esto significa que en América Latina y el Caribe ocurre un feminicidio cada dos horas.
A nivel mundial, se calcula que 736 millones de mujeres –casi una de cada tres– han sido víctimas de violencia física o sexual por parte de su pareja, de violencia sexual fuera de la pareja o de ambas al menos una vez en su vida. Más de 640 millones de mujeres de 15 años o más han sido objeto de violencia por parte de su pareja.


