Violencia y accidentes trágicos golpean al deporte venezolano en 2025
La tarde del pasado lunes 10 de noviembre, una noticia comenzó a rebotar y hacerse eco entre agrupaciones de periodistas y redes sociales: un ataque armado habría cobrado la vida de un ex grandeliga venezolano.
Poco tiempo más tarde se confirmaba el hecho, el pitcher Wikelman Ramírez había sido víctima de sujetos armados, quienes dispararon en su contra cuando viajaba con su madre en su motocicleta por Valencia. El pelotero murió en el ataque.
Ramírez, de 25 años, fue interceptado en moto por dos sujetos en Guacara; las autoridades presumen que en un intento de robo. El pelotero se habría resistido, y le dispararon matándolo en el acto. Organizaciones deportivas como Navegantes del Magallanes y Leones del Caracas expresaron su consternación y condolencias a familiares.
En los últimos doce meses, Venezuela ha perdido a varios talentos deportivos en circunstancias violentas y trágicas. El caso más reciente de Wikelman Ramírez nos permite analizar la situación de vulnerabilidad en que se encuentran los jóvenes venezolanos.
El hampa con una violencia muy común
A inicio de año, el 31 de enero, otro deporte perdía a una de sus promesas. En esta oportunidad se trató de Yohan Alexander Abad Ramírez, joven deportista venezolano de 21 años, quien fue asesinado en Barcelona, estado Anzoátegui.
«La violencia no es solo un problema de criminalidad, sino de falla estructural del Estado en garantizar seguridad y políticas sociales que ofrezcan alternativas de vida digna para los jóvenes»
Luis Izquiel
Criminólogo y docente universitario
El hecho ocurrió cuando se encontraba en un transporte público que cubría la ruta Barcelona-El Viñedo, la unidad fue asaltada. El joven, practicante de sambo, un arte marcial occidental, al parecer se enfrentó a los asaltantes y terminó asesinado.
El criminólogo Luis Izquiel ha declarado que el “Observatorio Venezolano de Violencia ha demostrado el desamparo que sufre la población juvenil venezolana, expuesta a la violencia armada sin mecanismos efectivos de protección”.
El alto riesgo vial
A la siempre latente amenaza criminal, deben sumarse otras tragedias vinculadas al transporte y la vialidad, una arista de riesgo distinta, pero igualmente letal y que se ha convertido en la principal causa de muertes en el país.
La mañana del 4 de octubre Jesús Montero, exreceptor de los Yankees de Nueva York, transitaba con su moto por Valencia cuando fue impactado por una camioneta. Tras el choque, la moto se incendió y Montero sufrió múltiples lesiones graves, incluyendo pulmón perforado, seis costillas rotas, fracturas en extremidades, fémur partido y peroné fracturado en tres partes. Fue ingresado en estado crítico en la Ciudad Hospitalaria Dr. Enrique Tejera, donde permaneció hospitalizado por dos semanas hasta que murió el 19 de octubre de 2025.
Meses antes, el 23 de marzo, el joven Alexandre Valdiviezo, prospecto de los Bravos de Margarita, transitaba con su moto por la ciudad de Cumaná, estado Sucre, cuando perdió el control del vehículo y se estrelló, perdiendo la vida en el accidente.
Al respecto, el Observatorio de Seguridad Vial (OSV) ha señalado que «el motorizado seguirá siendo víctima vulnerable en los accidentes de tránsito. La imprudencia y el exceso de velocidad son las principales causas, pero también la falta de educación vial”, explicó Rosibel González, del OSV
Fuera de nuestras fronteras
Pero la violencia no se limita a acontecimientos registrados dentro de nuestras fronteras. Los hechos violentos pueden ocurrir en cualquier parte, en cualquier momento, como en el caso del prospecto de los Orioles de Baltimore, Luis Guevara.
Tal como reportó la página web Primicia, el suceso es un recordatorio de que los riesgos no cesan. Luis Guevara falleció tras un accidente de moto acuática el 15 de junio de 2025 en Sarasota, Florida, Estados Unidos. El incidente ocurrió cuando dos vehículos acuáticos colisionaron de frente cerca de Lido Key. Debido a las graves lesiones, estuvo en coma durante 42 días.
Guevara, originario de Tinaco, estado Cojedes, había sido firmado por los Orioles como agente libre internacional en enero de 2023. Había jugado en la Liga de Verano Dominicana y en ligas menores de Estados Unidos, proyectándose como una promesa del beisbol venezolano.
Tanto el equipo Orioles de Baltimore como la Major League Baseball (MLB) expresaron su pesar ante la pérdida.
La muerte del ajedrecista en Halloween
Otro caso que debe ser tomado en cuenta es el del colombo-venezolano Jaime Esteban Moreno Jaramillo, ajedrecista y estudiante de Ingeniería de Sistemas, quien fue atacado brutalmente la noche del 31 de octubre en Bogotá.
Moreno Jaramillo, de 20 años, se encontraba junto a un amigo en una fiesta de Halloween cerca del bar Before Club en Bogotá. Tras una discusión verbal con un grupo de sujetos, ambos fueron atacados violentamente por al menos tres individuos.
«Es imperativo que se implementen políticas públicas y sanciones ejemplarizantes para reducir los accidentes. La mayoría de las muertes viales se concentran en jóvenes y adolescentes, un grupo que debemos proteger con acciones concretas”
Rosibel González
Coordinadora del Observatorio de Seguridad Vial (OSV)
Jaime recibió múltiples golpes en la cabeza, rostro y cuerpo, cayó al suelo y siguió siendo agredido, incluyendo patadas en la cabeza, que le causaron trauma craneoencefálico severo y muerte cerebral. Malherido fue trasladado al hospital Simón Bolívar, donde falleció tras sufrir un paro cardiorrespiratorio, varios de sus atacantes fueron detenidos.
Juventud: Un divino tesoro en peligro
Los jóvenes deportistas en Venezuela enfrentan una triple vulnerabilidad que amenaza su futuro. Si bien el deporte es visto como un medio de ascenso social, la realidad socioeconómica los convierte en blancos de riesgo.
La primera amenaza es la violencia impulsada por la pobreza y la exclusión. Esto expone a muchos atletas a robos y homicidios.
La segunda es la precariedad vial y del transporte. El deterioro de las carreteras y el uso de vehículos inseguros incrementan drásticamente el riesgo de accidentes fatales.
Además se encuentran la imprudencia e impericia que convierten a los jóvenes en las principales víctimas de accidentes y siniestros.

