Empresas y comercios deben fomentar la cultura de la honestidad
La seguridad empresarial enfrenta una doble amenaza: El hurto externo y el robo interno cometido por empleados.
Una alerta reciente señala que, aunque las empresas se blindan contra ladrones externos e intrusos, el riesgo interno es alarmante: Cerca del 75% de los empleados incurre en alguna apropiación indebida, y 60% de las pérdidas de inventario se atribuye a hurtos internos. Los departamentos de Operaciones, Contabilidad y Ventas son los más vulnerables.
Ante esta realidad, el llamado es a fortalecer la cultura de honestidad y reforzar la vigilancia en zonas de «alerta roja». La prevención pasa por la capacitación al personal y la implementación de sistemas de cámaras de seguridad y cerraduras inteligentes, hasta la ejecución de auditorías de inventario y la una política interna de denuncia confidencial.

