Los estados Bolívar, Miranda y Distrito Capital lideran el macabro recuento
Una mujer identificada como Yoleidi Laforgia González, de 35 años, fue localizada muerta la mañana del sábado 30 de noviembre en el interior de su vivienda, ubicada en la Costa Oriental del Lago, en el estado Zulia.
El cuerpo de la víctima presentaba signos de haber sido agredida con un objeto contundente, presumiblemente un bate; las investigaciones señalan a la pareja de Laforgia González como el presunto autor del femicidio. Según las versiones iniciales, el hombre habría utilizado el objeto contundente para golpearla en la cabeza.
El asesinato de Yoleidi, es uno de los casos de violencia femicida que sacuden a nuestro país.
Una mujer asesinada cada 54 horas
En Venezuela, la violencia femicida no es una estadística oficial, sino un subregistro contabilizado por organizaciones feministas y periodísticas. De acuerdo a datos recopilados por el colectivo Utopix, entre enero y agosto de 2025 se contabilizaron al menos 106 casos de femicidio consumado, un promedio de una mujer asesinada cada 54 horas.
«Frente a esta realidad, es imperativo visibilizarla y darle voz a esas mujeres, niñas y adolescentes asesinadas a manos de la violencia femicida, exigiendo al Estado venezolano y a la sociedad en general acciones urgentes ante la violencia de género y denunciando la impunidad que ampara muchas veces a estos agresores«
Aimeé Zambrano
Coordinadora de Utopix
Ante esta situación, Utopix, mediante los informes elaborados por la antropóloga y activista feminista Aimee Zambrano, subrayan la gravedad de la situación. Zambrano destaca que la investigación, que ha venido realizando a través de los últimos años “de forma militante y voluntaria”, se basa en casos reseñados en medios de comunicación y redes sociales. Los autores advierten: “A falta de cifras oficiales, presumimos que las cifras deben ser aún mayores”.
Los observatorios de este tipo de violencia evidencian además una preocupante ola de femicidios frustrados (tentativas). Solo en agosto de 2025 se reportó un pico de 28 posibles casos, un número que, si bien no culmina en la muerte, evidencia la magnitud de la violencia extrema.
La geografía de la violencia
Por su parte el sondeo que adelanta la página web Cotejo.info hasta el mes de octubre de 2025, perfila una geografía de alto riesgo en todo el país, los estados con la mayor cantidad de mujeres asesinadas son Bolívar (11 casos), Miranda (10) y Distrito Capital (10). Esta concentración en áreas urbanas y al sur del país mantiene un patrón constante de violencia que exige respuestas diferenciadas por región. Entidades como Falcón, Sucre, Lara, Guárico, Amazonas y Apure también aportaron víctimas en septiembre.
Femicidio doméstico: la pareja y el arma blanca
El análisis de la mecánica del crimen revela que el principal peligro para las mujeres reside en su entorno íntimo. El hogar continúa siendo el escenario más inseguro. El principal victimario es la pareja o expareja, sumando el 34% de los casos hasta junio de 2025. Los casos atribuidos al hampa común (delincuencia) solo representan el 9%, confirmando que la mayoría de los femicidios son de índole doméstica y no resultan de un hecho delictivo aleatorio.
Otro dato que deja en evidencia este tipo de violencia es el método utilizado para perpetrar el femicidio, así observamos que en más del 50% de los casos, las armas más utilizadas son del tipo de oportunidad, armas blancas (41%), fuerza física (13%), mientras que las armas de fuego constituyen el 21% de los casos, esto subraya el alto componente de cercanía emocional y de ensañamiento en la mayoría de los crímenes.
Oleada de huérfanos
La violencia femicida no solo deja víctimas mortales; también tiene consecuencias sociales devastadoras. En los primeros siete meses de 2025, 35 niños, niñas y adolescentes quedaron huérfanos como resultado directo de estos crímenes.
«Es imprescindible que se desarrolle un ‘Plan de emergencia feminista’ con presupuesto suficiente y monitoreo constante para prevenir, atender y mitigar la violencia de género contra las mujeres, niñas y adolescentes en el país»
Aimeé Zambrano
Coordinadora de Utopix
El drama de la mujer venezolana no se detiene en nuestras fronteras. La migración ha expuesto a miles a nuevas vulnerabilidades. Hasta junio de 2025, se registraron 16 femicidios de venezolanas en el exterior. Países como Perú (con 30 casos acumulados desde 2023) y Colombia concentran la mayoría de los reportes, debido a que se convirtieron en los principales países receptores de la migración venezolana.
Esta situación reafirma la urgencia, en palabras de Utopix, de “visibilizar y darle voz a esas mujeres”, extendiendo el llamado de justicia más allá del territorio nacional.
Plan de emergencia feminista
Aime Zambrano, activista y coordinadora de Utopix, ha insistido en la necesidad de que el Estado venezolano implemente un «Plan de emergencia feminista» con el fin de abordar de manera integral la prevención, atención y mitigación de esta violencia.
Utopix insiste en la necesidad de políticas públicas concretas, pues «desde el Estado no existe ninguna propuesta concreta para enfrentar esta problemática, que solo muestra la gran falencia que hay en torno a las políticas públicas referidas a la prevención, atención y mitigación de la violencia de género contra las mujeres.»
Por su parte Magdymar León, coordinadora general de la Asociación Venezolana para una Educación Sexual Alternativa (Avesa), ha declarado que «es urgente el compromiso real por parte del Estado y no como campaña política para decir que es un gobierno feminista, no es un Estado feminista cuando existen las desigualdades y las vulnerabilidades cada vez más profundas».
Directivos del Centro de Justicia y Paz (Cepaz) han señalado que, “a través de políticas públicas, las autoridades garanticen el acceso a la justicia, la diligencia a una investigación y al debido proceso de las mujeres, niñas y adolescentes víctimas»
El llamado es a la sociedad y a las instituciones a tomar acciones urgentes y contundentes para que ninguna otra historia de vida termine convertida en una estadística. Para que ninguna mujer más sea solo un número.

