En la década delos años 60 un indigente bañó de sangre las calles de la milenaria Bombay
Raman Raghav, conocido como «Sindhi Dalwai», o “Psycho Raman”, es uno de los asesinos en serie más notorios de India. Su historia, marcada por la brutalidad y la locura, se desarrolló en la década de 1960 en la antigua Bombay, donde cometió una serie de asesinatos que aterrorizaron a la población.
Nacido en 1929, Raghav tuvo una infancia dura y difícil. Creció en un entorno de pobreza extrema. por lo que terminó convertido en un hombre sin hogar en las calles de Bombay. Su vida delictiva comenzó muy temprano, fue encarcelado varias veces por robos.
Era un ladronzuelo, sin embargo, su historial criminal se tornó oscuro a mediados de los años 60 cuando comenzó a asesinar.
Entre 1966 y 1968, Raghav cometió al menos 41 asesinatos. Elegía a sus víctimas al azar, hombres, mujeres y niños que dormían en la calle o en chozas. Su arma era de oportunidad, utilizaba objetos contundentes para golpearlos mientras dormían, lo que hacía que sus crímenes fueran especialmente horrendos.
La brutalidad de sus actos no parecía tener un motivo claro, lo que generó un clima de miedo en la ciudad. La policía de Bombay, liderada por el entonces comisionado de policía Ramakant Kulkarni, se vio obligada a intensificar sus esfuerzos para capturarlo.
En 1969 Raghav fue finalmente arrestado, luego de que el subinspector de policía Alex Fialho lo reconociera. Al ser detenido le encontraron pruebas incriminatorias y manchas de sangre en su ropa. A pesar de su resistencia inicial a hablar, Raghav confesó sus crímenes cuando recibió comida, entonces reveló detalles escalofriantes sobre sus asesinatos.
Debido a lo atroz de los crímenes, su juicio fue un evento mediático. Su defensa argumentó que Raghav estaba mentalmente incapacitado, y fue sometido a evaluaciones psiquiátricas. Aunque inicialmente fue condenado a muerte, su sentencia fue conmutada a cadena perpetua en 1987, cuando se determinó que sufría de esquizofrenia crónica y no podía ser rehabilitado.
Raghav padecía delirios de persecución y grandeza. Creía que era un representante de «Kanoon» (la ley) y que era perseguido por varias entidades. Su estado mental fue un factor crucial en la decisión del tribunal de reducir su condena.
La historia de Raman Raghav es un recordatorio escalofriante de qué tan fácil puede un ser humano convertirse al mal. Su vida y crímenes son estudiados y discutidos, no solo por su brutalidad, sino también por las implicaciones que tienen sobre la salud mental y la justicia en la India contemporánea.
Raman Raghav falleció en 1995 en un hospital de Pune. Su caso inspiró la película Psycho Raman 2.0.

