Silverio Jesús Colmenárez Sánchez y Eduard Alfonso Rojas Camacho salieron de Venezuela rumbo a Estados Unidos, pero no se tienen noticias suyas desde el pasado 5 de agosto, cuando la embarcación en la que viajaban naufragó
Desde el viernes 5 de agosto están desaparecidos Silverio Jesús Colmenárez Sánchez, de 36 años de edad y original de Barquisimeto, y Eduard Alfonso Rojas Camacho, de 42 años y oriundo de Carora. Los dos hombres se dirigían a Estados Unidos vía Colombia y Centroamérica, pero la embarcación que los llevaba de la isla de San Andrés, en el Caribe colombiano, y Nicaragua naufragó y ambos se encuentran desaparecidos.
Los dos larenses abordaron junto a otras 16 personas (12 migrantes, otros dos pasajeros, el dueño del bote y su ayudante) una lancha que los llevaría desde la isla de San Andrés hasta Corn Island, Nicaragua.
La embarcación zarpó cerca de las 8:30 pm del viernes 5 de agosto. Tres horas después, cerca de las 11:30 pm, comenzó a hundirse, relató El Diario.
El oleaje volteó la embarcación y tripulantes y pasajeros se sujetaron a las orillas del bote y se amarraron a él con unos salvavidas para mantenerse unidos y a flote.
Según uno de los migrantes a bordo de la lancha, cerca de las 3:00 am decidieron nadar juntos hasta la costa nicaragüense porque el lanchero les dijo que se encontraban cerca de la zona de desembarque.
El padre de Silverio, Juan Carlos Colmenárez, contó para La Prensa de Lara que algunos migrantes lograron llegar a la costa tras nadar por mas de dos horas, pero que su hijo y Eduard no fueron vistos.

Medios del estado Lara aseguran que hay cuatro migrantes desaparecidos tras el naufragio. tres venezolanos y un ecuatoriano.
Colmenárez pidió apoyo a las autoridades para intentar localizar a las cuatro personas en paradero desconocido y exigió a los gobiernos de Colombia, Nicaragua, Costa Rica y Panamá ayuda para realizar un operativo de búsqueda.
Migrantes estarían usando la ruta entre la isla de San Andrés y la costa nicaragüense para evitar el peligroso cruce por la selva del Darién, entre Colombia y Panamá, donde cientos de migrantes han sido víctimas de violaciones, robos, secuestros y hasta asesinatos. Esta ruta sería más costosa que la del Darién, pero es también peligrosa. Y una vez llegan a Nicaragua, a los migrantes les queda todavía por recorrer, sea a pie, en transporte colectivo o privado, Honduras, Guatemala y México hasta llegar a Estados Unidos.
Solo por Trojes, frontera entre Nicaragua y Honduras, cruzan diariamente unas 400 personas.
El pasado 10 de junio de 2022 la Armada de Colombia informó sobre la detención de dos embarcaciones pesqueras que trasladaban a 10 venezolanos, entre ellos dos menores de edad.

