Con batas blancas, tubos en ensayo y microscopios, los forenses de la TV solucionan misterios, identifican víctimas y ubican desaparecidos con rapidez y sin despeinarse
Por Mariángela Lando Biord
Antes los policías y detectives de la televisión y las películas solucionaban casos pistola en mano, corriendo detrás de los delincuentes, pero en los últimos 25 años ha surgido un nuevo tipo de héroe televisivo y fílmico que, con bata blanca, microscopio y tubos de ensayo resuelve crímenes con tanta rapidez como sus contrapartes armados: El forense.
CSI marcó un antes y un después en las series de acción. Mostraba el trabajo de hormigüitas de antropólogos, patólogos, entomólogos, químicos y demás científicos que ayudan a los policías a resolver crímenes.
Y después de CSI en 2000 vinieron CSI New Yor, CSI Miami, Crossing Jordan, Bones, NCIS, NCIS Los Angeles, NCIS New Orleans y las más recientes NCIS Hawaii, The Coroner y hasta la francesa Balthazar.
A continuación les presentamos a algunos de estos héroes en bata blanca:
Gil Grissom: en 199 episodios al frente del equipo de CSI Las Vegas este experto en insectos resolvió crímenes, cada un más extraño que el otro, basándose muchas veces en sus conocimientos de entomología. Decía que hablaba por las víctimas porque ellas no podían hacerlo por sí mismas. Un poco huraño, ponía su trabajo sobre su vida personal.

Catherine Willows: Criminalista de CSI, trabajó codo a codo con Grissom. Antigua bailarina exótica, se convierte en la jefa del turno nocturno del laboratorio forense. En su vida privada tiene una hija y un ex problemático.

Al Robbins: El médico forense de CSI pasó toda su vida entre batas blancas siendo hijo de una enfermera. Graduado con honores en Johns Hopkins, solía hacer bromas académicas con Grissom. Tiene una afición por el café, específicamente el macchiatos y toca la guitarra en una banda. Usa muletas.

Jordan Cavanaugh: Del otro lado de Estados Unidos, en Boston, esta forense se dedica a resolver crímenes junto a sus compañeros de laboratorio en Crossing Jordan. Tenía severos problemas para aceptar órdenes que no la convencían. A ella no se le está permitido entrar en casos policiales, pero siempre terminaba haciéndolo y así lograba resolver los casos que se le presentaban.

Temperance Brennan: Una forense brillante con problemas para interactuar con el resto del mundo, encabeza el laboratorio de un ficticio Jeffersonian Institute de Washington DC. Allí ayuda al Buró Federal de Investigación a resolver crímenes basándose en huesos de víctimas, El personaje de Bones se basa libremente en la autora Kathy Reichs, cuya heroína se llama también Temperance Brennan. ”Bones” escribe novelas de investigación forense en las que el personaje principal es un agente del FBI. Esta serie tuvo 12 temporadas.

Abby Sciuto: Científica forense con experiencia en balística, digitales, forense, y análisis de ADN y por más de 15 temporadas uno de los principales personajes de NCIS. Es una chica “gótica” a la que le encanta abrazar gente y que bebe galones de Caf Pow una ficticia bomba de cafeína. Tienen varios tatuajes y tiene un ataúd de verdad en su apartamento.

Donald “Ducky” Mallard: Forense británico que trabaja para el departamento de criminología de la Armada de Estados Unidos. Habla con los cadáveres y siempre, siempre, usa corbata de pajarita. NCIS lleva 19 temporadas al aire, este año arranca la 20, y Mallard ha estado en todas.

Loretta Wade: Es la forense de NCIS New Orleans. Trabaja mano a mano con el agente especial Dwayne Pride y además cría a dos adolescentes que adoptó. Su instinto maternal se extiende a su compañero de labpratorio Sebastian Lund, a quien impulsa para que se haga agente de campo, aunque recurre a sus conocimiento cuando hace falta.

Maura Isles: La detective Jane Rizzoli lucha contra el crimen en Boston con la ayuda de la examinadora forente Isles. Las protagonistas de Rizzoli & Isles son un equipo disparejo: la agente es toda desaliñada y torpe y la médico es toda sofisticación y elegancia.

Raphaël Balthazar: Forense francés de la serie Balthazar, tiene problemas con su jefa, que no soporta, pero lo aguanta porque puede hacer que los muertos “hablen”. El asesinato de su novia, años atrás, lo llevó a los laboratorios.


