El uso de números extranjeros y apps de IA facilita la simulación de raptos y choques (Imagen generada por Inteligencia Artificial)

Secuestros virtuales y falsos accidentes: La ingenuidad nos vuelve víctimas

Expertos alertan sobre simulados accidentes y raptos que explotan el miedo

Los contextos de crisis siempre son el caldo de cultivo ideal para grandes ideas, y también para grandes trampas. 

Bajo la fachada de una oferta laboral atractiva, bandas criminales han perfeccionado modalidades delictivas que se basan en la ingeniería social para lograr el éxito a través del engaño y una presión psicológica tremenda sobre sus víctimas.

Una muestra de este tipo de hechos delictivos es el «secuestro virtual», una modalidad de extorsión que se inicia cuando una posible víctima es captada mediante engaños, acude a una cita y suministra material audiovisual de su apariencia a los supuestos empleadores.

Mientras el ciudadano permanece incomunicado, ya sea por manipulación directa o mediante el despliegue de alcabalas ficticias donde se le obliga a apagar el teléfono, los delincuentes contactan a sus familiares desde números extranjeros. 

Utilizando ese registro visual, y utilizando aplicaciones de inteligencia artificial, simulan el rapto de la persona que había sido citada. Bajo este mecanismo los delincuentes exigen el pago de rescates bajo amenaza de muerte. 

El éxito de esta estrategia radica en el terror psicológico implementado contra el entorno familiar de la víctima del falso secuestro, que cede al pago antes de confirmar el paradero de su ser querido, quien nunca estuvo secuestrado.

La evolución de un crimen

Miguel Dao, exdirector del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc), y experto en seguridad ciudadana, señala que la práctica del secuestro virtual no es nueva, “ya 2019 habíamos alertado sobre su existencia y su práctica bajo un formato similar”.

Estos delincuentes son desalmados y la presión sobre la víctima es salvaje”

Miguel Dao

Exdirector del Cicpc

“En el pasado operaban desde cines, teatros, conciertos donde se presentaban como encuestadores para recopilar datos de sus víctimas, una vez obtenida la información, usaban la duración de la actividad y el aislamiento de sus víctimas, para activar la extorsión a sus familiares. Hoy el mecanismo es sutilmente diferente, usan la solicitud de servicios profesionales como señuelo, pero el mecanismo es prácticamente el mismo: engañar a las familias y exigirles pagos”. 

Dao recuerda que las víctimas son presionadas de una manera salvaje, “estos delincuentes son desalmados y si el familiar paga inmediatamente, ellos mantendrán la comunicación y extenderán el secuestro virtual, exigiendo nuevos pagos”.

Modelo importado

Por su parte el criminólogo y profesor universitario Luis Izquiel acota que, a diferencia del pasado, cuando predominaban los secuestros reales, “el secuestro virtual es una nueva modalidad en Venezuela, aunque era frecuente en países como Chile y México”.

La característica fundamental de esta modalidad delictiva es que los victimarios nunca capturan a la víctima. Aprovechan momentos de incomunicación, como un viaje por zonas de difícil comunicación o engañar a la víctima para que apague su teléfono, dándole a los delincuentes la posibilidad de llamar a sus familiares para extorsionarlos

Debido a que el engaño tiene un tiempo de efectividad limitado, los delincuentes actúan con gran celeridad y ejercen una presión extrema sobre los familiares para que paguen, y “al no existir contacto físico entre víctimas y delincuentes, todo se maneja mediante llamadas telefónicas y operaciones online”.

El engaño del falso accidente

Otra modalidad de extorsión ocurre en las principales ciudades del país y consiste en simular accidentes de tránsito para presionar el pago de dinero a conductores bajo la amenaza de ser detenidos.

El hecho por lo general ocurre cuando una persona va conduciendo y un motorizado se atraviesa y simula ser arrollado, luego llegan sus cómplices, que dicen ser testigos del hecho, y más tarde se presenta un supuesto funcionario policial, dato importante es que el motorizado va maquillado con falsas lesiones y heridas.

A partir de allí, comienzan a aplicarle psicoterror a la víctima, el policía la amenaza con arrestarlo por las lesiones y le exigen pagos por los daños, ante la presión, la víctima termina pagando para librarse de todo mal.

El secuestro virtual es una nueva modalidad en Venezuela, era frecuente en otros países”

Luis Izquiel

Criminólogo y profesor universitario

Otra modalidad se da cuando un conductor está estacionando su carro y un delincuente aprovecha para golpear el carro hacia el lado contrario del que está viendo y simula que fue arrollado, también aparecerán los falsos testigos y el supuesto policía cómplice. Luego llega la extorsión.

En estos casos los grupos más vulnerables son personas de la tercera edad, mujeres que manejan solas y jóvenes solos que parecen estar aprendiendo a manejar.

Prevención: La principal arma contra el delito

El exdirector de la policía científica Miguel Dao recomienda ante la proliferación de este tipo de delitos, denunciar de inmediato si es sometido a una extorsión.

Además recuerda la importancia de mantener informada a la colectividad, “el conocimiento de los riesgos permite a la ciudadanía tomar previsiones”.  

Luis Izquiel por su parte recomienda no contestar llamadas si desconoce el número desde el que lo llaman, “pero si contestó y está ante una llamada extorsiva, corte la comunicación e intente comunicarse con el familiar para confirmar su estado” 

Dao destaca que es importante que exista una «palabra o frase clave familiar para casos de emergencia, que solo usará si se encuentran ante situaciones de peligro real”.

“No suministre datos personales a encuestas sospechosas o realizadas en salas de cine, teatros o espectáculos”.

En los casos de simulación de choques, “verifique la condición del supuesto herido. De ser posible documente todo el hecho con fotos y videos. Si puede instale una cámara que grabe las interacciones con su vehículo, tanto adelante como atrás”.

Ante cualquier caso de extorsión o de sospecha de secuestro, el paso fundamental es denunciar ante las autoridades competentes: División contra Secuestro del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc)

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